miércoles, marzo 28, 2012

Cloud Nothings: poco pasado/mucho futuro

Hace unos días descubrí al grupo musical Cloud Nothings. Pese a tener otros dos álbumes en el mercado, ha sido su tercer LP, “Attack on Memory”, el que les ha llevado a cosechar críticas elogiosas por parte de unas cuantas cabeceras (nacionales e internacionales) del periodismo musical. Picada la curiosidad y disfrutado este último trabajo de la banda, me sorprendo al comprobar que sus referencias previas no son nada del otro mundo. Dos álbumes de pop-rock lo-fi muy discretos en los que despunta momentáneamente algún single bienintencionado. Y ya. Centrémonos pues en su celebrada última creación, que poco tiene que ver en tono y forma con sus predecesores.


El disco se abre con “No future/No past”, una escalada de agresividad que empieza como el “Sit down/Stand up” de Radiohead para terminar cerca del “Rape me” de Nirvana. Desde luego, algo hay del santo Cobain en la manera en que el cantante Dylan Baldi se desgañita y evoca ese angst típicamente grunge que recorre las letras de “Attack on Memory”. Le sigue “Wasted days”, el corte estrella del álbum: un trallazo de punk-rock directo a la boca del estómago que incluye además un fragmento instrumental en progresión que quita el hipo. Son en total nueve minutos de frustración vital resumidos en una frase: “I though I'd be much more than this”; y también el zenit de un LP que, lejos de desinflarse, ya no volverá a sorprender como en sus primeros compases.

“Fall in” recuerda a los primeros Green Day, “Stay useless” esconde una rutilante melodía pop bajo un adecuado (des)aliño lo-fi y “No sentiment” aporta una nueva dosis de rabia (en una búsqueda de anestesia emocional) que “Our plan” rebajará a continuación. En medio se cuela un estupendo tema instrumental, “Separation”, que no habría desentonado en aquel maravilloso “Bossanova” de los Pixies. Cierra los 33 fugaces minutos de “Attack on Memory” la crónica de una relación violenta y destructiva, “Cut you”, que recuerda una vez más a Black Francis y cía. y cuyos alegres acordes chocan con una letra que deja poco margen a la interpretación del oyente: “I miss you 'cause I like damage / I miss something I can hurt”.


Es una lástima que la diferencia entre algunos cortes de este “Attack on Memory” sea tan notoria, porque la sensación general que me transmite es la de un gran álbum seriamente descompensado. Algo que no debería ocurrir en un disco que apenas supera la media hora de duración. Claro que uno siempre puede entender este trabajo como el paso previo a ese LP redondo que tal vez nos esté esperando a la vuelta de la esquina. Llamadme optimista.