martes, mayo 03, 2011

"If I had a hammer..."

“...
I'd hammer in the morning
I'd hammer in the evening
All over this land
I'd hammer out danger
I'd hammer out a warning
I'd hammer out love between my brothers and my sisters
All over this land
(...)”

[“If I had a hammer”, preferiblemente en la versión de Peter, Paul & Mary, que es la que más se escuchaba en mi casa cuando yo era pequeño.]

-

Las altas expectativas suelen jugarme malas pasadas. Esperando demasiado de una película, un tebeo o un disco, normalmente acabo dándome de bruces con una mediocridad que pone de manifiesto lo mucho que mi ilusión suele superar a las previsiones más realistas. Supongo que soy optimista por naturaleza, y que siempre espero que el resultado final de un proyecto esté a la altura de mis esperanzas. Rara vez ocurre lo contrario (que no esperándome absolutamente nada, una obra me sorprenda positivamente), pero cuando ocurre soy el primero en agradecerlo.


Del “Thor” de Kenneth Branagh, adaptación a la gran pantalla de las andanzas del super-héroe de Marvel Comics creado por Stan Lee y Jack Kirby, servidor se esperaba lo peor. La vi casi por obligación autoimpuesta: la división cinematográfica de Marvel está desplegando un enorme fresco super-heroico, presentando a sus buques insignia en aventuras individuales (“Iron Man”, “El increíble Hulk”, “Iron Man 2”, ahora “Thor” y en unos meses el “Capitán América”) de cara a reunirlos en 2012 en una super-producción que se pretende definitiva, escrita y dirigida por Joss Whedon: “Los Vengadores”. Habiendo visto las precedentes y siendo muy consciente de que en su momento pasaré por caja para ver las venideras, este “Thor” se postulaba como cita ineludible, aunque fuera sólo por una mera cuestión de continuidad. También, qué demonios, porque siento demasiado cariño por el universo Marvel en general y por su vertiente nórdico-asgardiana en particular como para plantearme el esperar al estreno en DVD. Y además porque ahora mismo no hay mucho que ver en la cartelera...

Total, que aprovechando la visita de J. (mayúscula) a Madrid este último fin de semana, ambos nos fuimos al estreno de “Thor” con el nivel de exigencia al mínimo y unas sanas ganas de desconectar el telencéfalo durante un par de horas.


El argumento de la cinta es terriblemente simple, lineal y predecible: Thor (hipertrofiado Chris Hemsworth, cumplidor en lo dramático), hijo de Odín (alimenticio Antohony Hopkins), es un arrogante príncipe con un hambre insaciable de gloria y destrucción. Aconsejado por su maquiavélico hermano Loki (Tom Hiddlestone, algo sosainas para un rol que le viene grande) y haciendo caso omiso de las órdenes dadas por su padre, provocará un conflicto entre su pueblo, los asgardianos, y los gigantes de hielo del reino de Jotunheim. Como castigo, su padre lo desterrará a Midgard (el nombre con el que los habitantes de Asgard se refieren a la Tierra) y lo desposeerá de la fuente de todos sus poderes: el martillo Mjolnir. Una vez en la Tierra, conocerá a la astrofísica Jane Foster, encarnada por Natalie Portman (la típica suerte asgardiana, ya sabéis), que le ayudará (entre otros favores de diversa índole) a recuperar su prodigioso martillo, también arrojado a la Tierra por Odín.


A decir verdad, no hay ninguna sorpresa especialmente destacable en el argumento de la cinta. Su desarrollo, cortado por el patrón que la propia Marvel ha establecido para sus películas-franquicia, no admite sobresaltos ni giros inesperados, incidiendo además en ese sentido del humor algo naïf (aunque bastante resultón) que ya alegraba las aventuras de Tony Stark en la saga “Iron Man”.

El diseño de producción es rematadamente hortera, las escenas de acción no están todo lo bien planificadas que debieran (a saber: montaje atropellado, planos breves y mucho desenfoque de movimiento que impide saber quién está haciendo qué a quién) y los efectos especiales son todo lo decentes que uno esperaría a estas alturas de un blockbuster primaveral. El casting tiene tantos aciertos (Hopkins, Hemsworth o el ascendente Idris “Stringer Bell” Elba como un "sobrebronceado" Heimdall) como flaquezas (ni Jaimie Alexander ni Ray Stevenson recuerdan lo más mínimo a la Lady Sif y el voluminoso Volstagg de la versión en viñetas) y los guiños frikis son los justos para propiciar la complicidad de los conocedores del comic sin perder la atención del espectador lego en la materia. Ni siquiera la presencia del shakespeariano Kenneth Branagh tras las cámaras salva al conjunto del estilo despersonalizado que ya empequeñecía las cintas firmadas por Jon Favreau (las dos de “Iron Man”) o Louis Leterrier (“El increíble Hulk”). Es bastante probable que tampoco “Capitán América”, cuya dirección recae en Joe Johnston (“Rocketeer”, “Jumanji”, “El hombre lobo”), vaya a resultar un prodigio de personalidad autoral (por lo de ahora, ese privilegio parece reservado exclusivamente a Christopher Nolan).


Pero, ¡sorpresa!, “Thor” me ha parecido una película la mar de entretenida. En un sentido absolutamente kitsch, camp e infantiloide, sí, pero entretenida al fin y al cabo. Posiblemente no me habría divertido ni la cuarta parte si sus protagonistas no fuesen los mismos que los de “La saga de Surtur” guionizada e ilustrada por Walt Simonson a mediados de los 80, o los del introspectivo “Loki” que Robert Rodi escribió para los pinceles de Esad Ribic en el ya-no-tan-cercano año 2004. El cariño a los personajes del comic pesa lo suyo, y no me atrevo a aventurar cuál sería mi opinión sobre “Thor” si el Dios del Trueno y su corte mitológica no formaran parte desde hace tanto tiempo de mi particular imaginario personal. Tómese esta reseña, pues, como la más subjetiva de las opiniones.

Con todo, creo que “Thor” resultará interesante para los seguidores del original viñetístico, para los niños que sueñen despiertos con tener un martillo mágico mata-gigantes y para todos aquellos adultos indulgentes que aún recuerden con cariño los días en que también ellos eran niños borrachos de imaginación... Al resto, en el mejor de los casos, les dejará absolutamente indiferentes.


Un último detalle: como ya viene siendo habitual en las películas del estudio Marvel, tras los créditos finales hay una pequeña escena adicional que prepara el terreno para los acontecimientos que tendrán lugar en nuevas entregas fílmicas de este universo super-heroico. Advertidos quedáis.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Pero ese Kenneth Branagh que la dirigió es realmente Kenneth Brannagh?

Jero dijo...

Eso dice él...

Kin G. Haro dijo...

Yo tb voy ultimamente con mucha desconfianza al cine, pero Thor no tiene nada que no me esperara.

Es un guion simple para todos los publicos, con efectos especiales que no tienen porque ser realistas y con actores que hacen de heroes pijameros...

Solo pido que se entretenida, que lo es, y que me deje un buen sabor de boca en vez de salir maldiciendo de la sala, y Thor cumple con eso.

un saludo

charlie furilo dijo...

Bueno, pues si "Thor" se queda en eso, un peli palomitera la mar de entretenida, a mi me vale. Tampoco esperaba mucho más, la verdad...

Anónimo dijo...

Lo de Kenneth Branagh es como si en los años cincuenta llevan al cine el Capitán América y la dirige Laurence Olivier...

Jero dijo...

Kin: a mí más o menos me ha dado lo que ya me esperaba por los trailers; la duda era si el conjunto sería una patata o me haría pasar un rato divertido. Y al final, qué cosas, ha sido lo segundo. Aún así, en mi cabeza una adaptación al cine de "Thor" no se parece en nada a esto... en general, ninguna peli de super-héroes (quitando los "Batman" de Nolan, "Spider-man 2" de Raimi y "X-2" de Fincher) lo hace. Me la imagino rodada en un tono más serio, estilo John Milius, y me pongo palote. Claro que luego sería imposible integrar esa versión del personaje en la franquicia "Vengadores"...

Charlie: hay mares más grandes que otros, camarada. O, dicho sin que parezca una frase de galleta china de la suerte: igual a mí me ha entretenido y a ti te parece un mojón. Es la clase de peli con la que puede perfectamente ocurrir eso...

Anónimo: jo, y si la protagonizase Kirk Douglas sería la bomba... ;)

PAblo dijo...

Bastante de acuerdo con tus impresiones.

Solo que a diferencia de tí, yo intento ver estas pélículas sin ningún tipo de expectativa porque de otro modo no se salvaría ni una...

Impacientes Saludos.