lunes, abril 27, 2009

Adaptando, que es gerundio

Hace algo más de un mes se estrenó, rodeada de polémica, la adaptación al cine del tebeo “Watchmen” de Alan Moore y Dave Gibbons. Dentro de 3 días veremos por fin en pantalla grande la última (hasta la fecha) entrega de la saga fílmica de la Patrulla X, “X-Men Orígenes: Lobezno”, y la expectación no podría ser mayor (ayuda, por supuesto, una campaña de marketing totalmente masiva). El año pasado la película que mejores cifras consiguió en taquilla fue “El caballero oscuro”, pero lo cierto es que también “Iron man” logró una recaudación muy por encima de lo esperado. A día de hoy existen proyectos para varias decenas de adaptaciones de tebeos al cine (casi todas de super-héroes) incluso antes de que los comics que adaptan hayan traspasado siquiera las fronteras de su país de origen (caso de “The Umbrella Academy”, cuya andadura editorial ha comenzado hace un par de meses en nuestro país de la mano de Norma, datando los primeros rumores de su salto al cine de finales del año pasado). Está claro que las industrias del cine y el tebeo están más unidas ahora que nunca, pero lo cierto es que los resultados, salvo excepciones, suelen ser bastante discutibles en términos de calidad.

A la hora de adaptar un tebeo al cine se pueden apreciar varias tendencias: una primera que consiste en “poner el piloto automático” y contratar a un director mercenario, por muy fan que pueda ser de la obra en cuestión (léase Lou Leterrier, Tim Story o Timur Benkbambetov), y convertir el material de base en blockbuster de encefalograma plano, más o menos divertido, que caduca tras el primer visionado; una segunda, lastrada por el sometimiento absoluto al material de partida, que conduce a un resultado que los más incondicionales del original amarán por su fidelidad (“Sin City”, “300”, “Watchmen”) pero que adolece de grandes carencias desde un punto de vista cinematográfico (rítmico y de incontinencia narrativa, sobre todo); y una tercera que pasa por un director que impone su interpretación del tebeo, logrando un resultado tan satisfactorio o fallido (como en el caso de “V de Vendetta”, “Ghost world” o el “Hulk” de Ang Lee) como lo sea la visión del realizador. Al final, claro, resulta que adaptar un tebeo es como adaptar una novela, un videojuego, una serie de televisión o un folleto del Carrefour: la fidelidad nunca debe anteponerse a los valores estrictamente cinematográficos. Lo importante, en resumen, debiera ser la coherencia interna del relato y la calidad propia del producto final. Es decir, la película.

Entonces, ¿existen buenas películas basadas en comics? ¡Diablos, sí!

Como suelo decir, las opiniones son como los culos (cada uno tiene el suyo), pero como entusiasta de ambos medios (comic y cine) dejaré constancia aquí de cuáles son mis adaptaciones favoritas de un tebeo a la gran pantalla (existen otras, televisivas y animadas, que bien podrían ocupar los primeros puestos de este ranking, pero que dejo fuera para no mezclar churras con merinas). Así que ahí van, en orden inverso de preferencia, mis 10 pelis favoritas basadas o inspiradas en un comic:

10- Spider-man 2


La segunda entrega de la saga fílmica del hombre araña volvió a poner a Sam Raimi en la silla del director (repetiría después en “Spider-man 3”, profundamente decepcionante), mejorando los resultados del primer film de la franquicia. Libre ya de la responsabilidad de presentar a los protagonistas, “Spider-man 2” ofrece un guión más equilibrado, actuaciones convincentes (mientras los actores que repiten se muestran más cómodos en sus respectivos personajes, Alfred Molina sube muchos enteros la parte relativa al villano, que además goza de un aspecto visual a años luz del Duende Verde excesivamente kitsch de la primera entrega) y un acabado visual sobresaliente. Teniendo en cuenta que no aspira más que a hacernos pasar un buen rato (solos o con toda la familia), podemos concluir que lo consigue con creces.

9- Persépolis


Partiendo de su propia obra impresa, Marjane Satrapi (asistida en la dirección por Vincent Paronnaud) tradujo al lenguaje de la animación sus vivencias personales de adolescencia, a caballo entre su Irán natal y Austria. Pese a que el grafismo de Satrapi es deficiente en algunos aspectos, el salto al cine le permitió explotar fórmulas narrativas diferentes a las empleadas en viñetas, consiguiendo una de las adaptaciones más equilibradas en cuanto a fidelidad y calidad cinematográfica.

8- Ghost in the shell


No soy un gran fan de Masamune Shirow, autor sobrevaloradísimo con nulas dotes para la narración gráfica. No obstante, la adaptación de su más celebre manga (dudoso mérito compartido, quizás, con “Appleseed”) a cargo del director Mamoru Oshii supuso un hito en el devenir de la ciencia-ficción animada (y sin animar), comparable sólo al “Akira” de Otomo (no incluido en esta lista porque su final siempre me ha parecido farragoso e incomprensible). Oshii superó sin problemas las muchas limitaciones del material de base y entregó una de las mejores películas cyberpunk de que tengo constancia, marcando una senda que años después seguirían en imagen real los hermanos Wachowsky en “The Matrix”.

7- American splendor


He aquí un ejemplo claro de por qué las adaptaciones no tienen por qué ceñirse estrictamente a la fidelidad respecto al material original. Teniendo en cuenta que no he leído el tebeo en que se basa, poco debería importarme como espectador que esta cinta dirigida por Shari Springer Berman y Robert Pulcini sea o no una adaptación al dedillo del tebeo de Harvey Pekar y Joyce Brabner. “American splendor” funciona a las mil maravillas como obra cinematográfica independiente y aislada, contando además con una interpretación principal sobresaliente a cargo de Paul Giamatti.

6- X-2 (X-Men 2)


Tras dejar el terreno abonado con la correcta “X-Men”, Bryan Singer prosiguió la adaptación de las aventuras del super-grupo de mutantes de Marvel con un segundo acto modélico como no se recordaba desde “El imperio contraataca”. Pese a las numerosas licencias que la adaptación se permite (cambios estéticos, psicológicos e incluso de habilidades mutantes en los personajes), el conjunto es muy sólido y, sobre todo, disfrutable. Por desgracia, Brett Ratner no supo rematar la faena y entregó la peor cinta de la franquicia en la que, se suponía, sería el gran fin de fiesta (“X-Men 3: la decisión final”).

5- Superman


Reconozco que en este caso me pueden la nostalgia y el cariño incondicional que profeso hacia esta película, pues se trata junto a “La historia interminable” de Wolfgang Petersen de uno de los primeros recuerdos cinematográficos de mi vida. En su momento rompió moldes y dejó boquiabiertos a una generación de niños (y no tan niños) que se creyeron aquello de que “un hombre puede volar”. Pese al obvio envejecimiento del film, el “Superman” de Richard Donner continúa pareciéndome una de las mejores adaptaciones de un tebeo de super-héroes al cine: no ha vuelto a haber otro Kal-El como Christopher Reeve y la banda sonora de John Williams continúa siendo una de las más grandiosas de la historia del cine.

4- El caballero oscuro


Como ya escribí hace unos meses (coincidiendo con su estreno en cines), “El caballero oscuro” retoma el acertado planteamiento adoptado por Christopher Nolan para afrontar “Batman begins” (hipotético decimoprimer puesto de este ranking) y prosigue la exploración de la psique del guardián de Gotham, enfrentándolo esta vez a un Joker salvaje (memorable Heath Ledger) y a las consecuencias de sus propias determinaciones. El éxito del film radica en un reparto sobresaliente y en el tratamiento que Nolan le dispensa, más propio de un sombrío thriller de acción realista que de una fábula gótica al estilo Burton (y a Joel Schumacher mejor ni mentarlo).

3- Una historia de violencia


Nos encontramos a partir de aquí con tres adaptaciones que mejoran con mucho el tebeo en que se inspiran. En el caso de la cinta de Cronenberg, el canadiense adapta con relativa fidelidad la primera parte del comic de John Wagner y Vince Locke para descolgarse después con una segunda mitad más oscura y violenta (psicológicamente hablando) donde Viggo Mortensen brilla con luz propia componiendo un personaje complejo y orgánico con grandes lagunas morales. Le acompañan en el reparto Maria Bello (preciosa e inspiradísima), el infravalorado Ed Harris y un algo sobreactuado William Hurt, en la película que supuso el comienzo de mi admiración hacia David Cronenberg, hasta entonces demasiado obcecado con sus truculencias (en mi nada modesta pero siempre discutible opinión). Poco después director y actor repitieron juntos en la también excelente “Promesas del este”, confirmando que el éxito de “Una historia de violencia” no había dependido nunca del material de partida, sino del buen hacer cinematográfico de sus implicados.

2- Old boy


Decía Hitchcock que la clave para lograr una buena adaptación es quedarse con lo que a uno le gusta y olvidar el resto, y eso es precisamente lo que hizo Park Chan-wook en su revisión del manga de Nobuaki Minegishi y Garon Tsuchiya: partir de un planteamiento interesantísimo (un hombre que es secuestrado y encerrado en una habitación durante 15 años queda de pronto en libertad sin mediar explicación alguna) y llevarlo por otros derroteros en una historia que sabe ser violenta, hermosa, tierna y terrorífica, que maravilla por su acabado estético, su trazado psicológico y su música de ensueño. Una mezcla perfecta entre el imaginario visual de Jean-Pierre Jeunet y la contundencia del mejor Tarantino. Una obra maestra que se pasa por el forro el manga del que procede. Por suerte.

1- Camino a la perdición


Aunque no haya muchos que compartan esta afirmación, posiblemente “Camino a la perdición” (engañosa traducción de “Road to Perdition”, donde Perdition es un lugar y no un estado del alma) sea la mejor muestra de cine negro en lo que llevamos de siglo, además de la mejor película hasta el momento de su director, Sam Mendes. Poética y sobrecogedora, nada falta ni sobra en esta historia de venganza y lazos familiares que deja en pañales al tebeo de Max Allan Collins y Richard Piers Rayner en que se basa, y que no era más que una insípida traslación a la Norteamérica de los años 30 de la historia de “El lobo solitario y su cachorro”, monumental manga de Kazuo Koike y Goseki Kojima ambientado en el Japón feudal (y que es lectura obligatoria para todos aquellos que gusten de las viñetas como medio de expresión). Posiblemente ningún espectador que haya visto “Camino a la perdición” sin conocer sus referencias previas habrá intuido un origen tebeístico, pero también eso es algo a desterrar en la opinión del público respecto a las adaptaciones de comics a la gran pantalla: expresiones como “es muy de comic” no tienen sentido ni legitimidad cuando se refieren al tratamiento estético o narrativo de una película, sobre todo si lo que se pretende decir es que tal o cual film es colorista, kitsch o naïf. Será, quizás, que el tebeo que adaptan es igualmente colorista, kitsch o naïf, no siendo estas cualidades inherentes al medio en que se presenta la historia.

4 comentarios:

El chache dijo...

Sin duda alguna has puesto una seleccion impresionante de grandes peliculas basadas en comic.
Un saludete

Jero dijo...

¡Gracias, chache! A ver si "X-Men Orígenes: Lobezno" le quita el puesto a alguna (aunque difícil lo veo...)

Fran J. Ortiz dijo...

CAMINO A LA PERDICIÓN, efectivamente, es una gran película... pero la mejor de Mendes, a mi parecer, es la última, REVOLUTIONARY ROAD, obra maestra donde las haya.

Y la peor, aun estando bastante bien, su oscarizado debut con AMERICAN BEAUTY, dicho sea de paso...

Jero dijo...

Fran: "Revolutionary road" es estupenda, cierto. Una vergüenza que se la tuviese en tan poca consideración en la carrera a los Oscar. Para mí la menos buena de Mendes es "Jarhead", que debe demasiado a sus referentes cinematográficos, aunque no he visto "American Beauty" en años y quizás una nuevo visionado le haría perder algunas décimas. Con todo, no dejaré de insistir en que Sam Mendes es uno de los directores que más interesantes/estimulantes me resultan hoy en día...