domingo, abril 01, 2007

This is SPARTAAAAAA!!!!!!!!


Vaya por delante que me flipa el comic de “300”. De hecho, creo que es uno de los mejores trabajos de Frank Miller como autor completo (sospecho que sus mejores guiones son, sin embargo, los que ha dibujado Dave Mazzuchelli).

Así que fui al cine, acojonado y emocionado a partes iguales, para descubrir qué se había hecho de mis espartanos favoritos.

No es que la peli me parezca mala de cojones, porque tiene sus virtudes: visualmente es un puntazo (cada fotograma bien podría ser el nuevo fondo de escritorio de mi ordenador portátil), la fidelidad al espíritu del comic es altísima, las coreografías en las batallas molan lo suyo y Gerard Butler encarna a la perfección al rey Leónidas (no digo que sea un gran actor sino que la traslación del personaje del papel a carne y hueso es prodigiosa).

Por el bando de los defectos, tenemos un metraje original de 50 minutos triplicado en la sala de montaje al ralentizar todos y cada uno de los planos de la película (el conocido “síndrome de John Woo”), una subtrama protagonizada por la reina que se carga el ritmo cada dos por tres (es que era verla en pantalla y ya pensar: “joder, qué coñazo de tía…”), una caracterización del rey-dios Jerjes simplemente bochornosa (la sala entera estalló en carcajadas en varias de sus apariciones, sobre todo en la primera, muy “Queer as Folk”), un uso de los campos de trigo que bordea el plagio (seguro que a Ridley Scott le dio la risa al ver algunos planos de esta peli) y una voz en off pedante, recalcitrante y “cualquier otra cosa que termine en -ante”.


Pero todo esto no sería más que una mera anécdota si la película no me hubiese dado donde más duele: el subtexto. Que, en los tiempos que corren, una película tenga un diálogo tan fácilmente extrapolable al contexto actual como esto: “debemos enviar a nuestras tropas a la guerra antes de que de nuestro país no queden más que ruinas”, sobre todo tratándose de una escena inédita en el comic original (que data de 1997, es decir, pre-guerras de Afganistán e Irak) añadida de forma gratuita en una adaptación diez años posterior, en la que además existe un malvado traidor que habla de la paz como una “medida política”…


Muchos dirán que quiero ver fantasmas donde no los hay, y que estoy mediatizado por opiniones externas, pero juro que durante la primera hora de película, yo mismo pensaba: “Qué exagerada es la peña. De haber una lectura política actual, que no lo creo, yo sólo podría interpretar que los persas son los EE.UU. que avanzan por el mundo invadiendo países, y que los espartanos representan un régimen no democrático que, no obstante, lucha contra el invasor no porque crea que puede vencer, sino porque simplemente se niega a someterse”.


Pero el último tramo de película, al menos a mí, me ha demostrado que, aunque la intención de la película no sea otra que hacer una gran recaudación (cosa que está cumpliendo la mar de bien), el mensaje subyacente es clarísimo… Y el ardor de estómago y la mala uva que me provocó impiden que pueda disfrutar de las mencionadas virtudes de esta peliculilla mediocre.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunq aun no hemos tratado el tema en persona tengo varias cosas q decir:
-Pelicula grandiosa donde las haya
-La subtrama de Esparta denota la intención de mantener un régimen q como bien dices que lucha p no ser sometido, no crea ruptura con la trama principal, es más la complementa (no te gusto pq no esta en el comic ;))
-El retrato de los Persas es muy bicharrejo-monstruo pero ¿q tanta crítica cuando en la historia en verdad fueron unos hijos de p.?
Tenemos q debatir más en profundida.
Para mi un 9 :)"el yelmo le axfisiaba, el escudo le pesaba..." Quiero ser mujer Espartana.

zonulacatro dijo...

Añadiré algunas cosas más.

-Si los inmortales llevaban máscaras para aterrorizar a sus enemigos (cómic/historia) y en la peli eran uruk hai con máscara... ¿para qué la llevaba si acojonaban más sin ella que con ella? (además ver a Faramir (Dilios) repartiendo leña entre Uruk ya lo habíamos visto... pero no con tanta tableta de Milka).
-Otra cosa que me chirrió fue lo de "democratizar" a los Espartanos como defensores de la libertad mundial y de la paz cuando en el propio cómic sale esta frase:
Cuando Stelios le dice: "Estamos con vos, señor. Hasta la Muerte"
Leónidas responde: "No os lo he pedido. La democracia es para los Atenienses, chico".
Y eso tras haberse referido a ellos como "Dicen que los atenienses ya os han rechazado. Si esos afeminados han tenido el coraje..."

Vale. La adaptación fidedigna del cómic habría dado a unos espartanos tiránicos y algo fascistoides, pero bueno... simplemente un par de cosillas que me "chirriaron".