miércoles, febrero 11, 2009

David Fincher y el realismo mágico

Llevaba un tiempo esperando una película como ésta. No es que no se hayan estrenado buenas cintas en los últimos meses (“Wall-E” o “El caballero oscuro”, sin ir más lejos), pero creo que desde “There will be blood (Pozos de ambición)” servidor no había abandonado la sala del cine con esa sensación de plenitud que sólo corresponde a las auténticas obras maestras del medio. Las de tomo y lomo, que dejan personajes, escenas, diálogos y planos para el recuerdo.

Hablo, por supuesto, de “El curioso caso de Benjamin Button”, última película de David Fincher (hasta la fecha, esperemos que cumpla muchas más), protagonizada por Brad Pitt, Cate Blanchett y un montón de brillantes secundarios entre los que destacan Tilda Swinton (qué gran actriz, pena que su físico le vaya a privar de papeles principales que de otro modo bordaría) y Taraji P. Henson.

Por poner en (innecesarios, estimo) antecedentes: la película narra la vida de Benjamin (Brad Pitt, con la ayuda de otros actores para escenas concretas), un hombre que nace viejo y, al contrario que los demás seres humanos, rejuvenece a medida que pasan los años. A partir de esta premisa nacida de la pluma de Scott Fitzgerald, el film nos guía por las andanzas de este no-tan-extraño personaje, haciendo hincapié en su historia de amor con Daisy (Cate Blanchett, la mayor parte del tiempo), a la que conoce cuando ambos son niños (aunque Benjamin muestre el aspecto de un octogenario achacoso).


Y, a partir de ahí, la vida. Perdón: la VIDA. Así, en mayúsculas.

Olvidando el nervio y la violencia explícita e implícita de anteriores films, David Fincher retrata el ejercicio al completo de vivir, desde sus primeros instantes hasta sus últimas consecuencias, dando a entender que, por mucho rejuvenecimiento que afecte a nuestro protagonista, su vida no es tan distinta de la de los demás. Está llena de amor, de decepciones, de dudas, de amistades que van y vienen y a veces permanecen, de vivencias familiares que no siempre son tan dulces como uno querría, de estallidos de rebeldía, de ambiciones, de ansias y de sueños. Al fin y al cabo, como la de cualquier persona. “El curioso caso de Benjamin Button” viene a decirnos, a fin de cuentas, que todos somos especiales a nuestra manera.

“Qué novedad”, pensará más de uno. No lo niego: “El curioso caso de Benjamin Button” no inventa nada. De hecho, muchas de las reflexiones que la película plantea parecerían estúpidamente obvias de no ser porque a veces, de tan obvias que son, dejamos de tenerlas en cuenta. Igual que ocurría con la magnífica “Forrest Gump” (no en vano los guiones de ambas son obra de Eric Roth), el discurso de “El curioso caso de Benjamin Button” nos permite recordar la importancia de los valores esenciales poniendo en entredicho algunas de las más estúpidas convenciones humanas.

También, al igual que en aquella cinta de Robert Zemeckis, Benjamin Button se cruza en su odisea vital con toda suerte de personajes, cada uno con una historia más surrealista y hermosa que el anterior, recuperando el sabor de ese realismo mágico que tan bien cultivó mi idolatrado Gabriel García Márquez. No mento al gran Gabo por capricho, pues también la historia de amor entre Benjamin y Daisy recuerda poderosamente a los Florentino Ariza y Fermina Daza de “El amor en los tiempos del cólera”, con sus encuentros y desencuentros a lo largo de toda una vida.


Repaso esta reseña (que pretendía breve, pero que sigue demandando palabras) y descubro que aún no he alabado la parte técnica de la película. Pero no quiero aburrir al personal, así que me conformaré con afirmar que “El curioso caso de Benjamin Button” es perfecta en su ritmo, su fotografía (esos amaneceres están clamando por un Oscar), su planificación visual, su montaje (impresionante la escena de la mudanza, eso es un montaje inteligente y lo demás son coñas videocliperas) y, por supuesto, efectos especiales, maquillaje y ambientación.

Al final, resulta que lo menos llamativo del film es un Brad Pitt harto solvente que, no obstante, se quedará a las puertas de la gloria. Cate Blanchett es demasiado buena actriz y demasiado hermosa (de una forma casi alienígena) como para no robarle todos y cada uno de los planos de la película.


Pero el gran héroe de la función es el director David Fincher. Con ésta, su segunda OBRA MAESTRA (de nuevo se imponen las mayúsculas; la primera fue “El club de la lucha”), y sin menospreciar otras joyas de su portentosa filmografía (sumémosle a estas dos un “Seven”, un “The game” y un “Zodiac” y procedamos a quitarnos el sombrero), Fincher se sitúa en lo más alto del cine actual, acallando a quienes insinúan que, en materia de celuloide, cualquier tiempo pasado fue mejor. Si ayer fueron los Stanley Kubrick, Orson Welles, Billy Wilder o John Ford quienes nos alegraban dos horas de vida en una sala a oscuras, hoy son los Paul Thomas Anderson, Sam Mendes, Quentin Tarantino o este David Fincher quienes siguen haciendo posible que la imaginación cinematográfica no conozca límites (y por suerte Clint Eastwood y Martin Scorsese siguen ahí, a lo suyo y en plena forma).

Y el cine, al igual que Benjamin Button, luce cada día un poco más joven y un poco más guapo.

12 comentarios:

El chache dijo...

Una de las mejores peliculas que he visto en los ultimos años.
Un saludete

Jero dijo...

Chache, eres el tío más rápido que he visto en internet, jajaja. Aún estaba retocando las dos últimas entradas y tú ya habías comentado en ambas!

Muchas gracias por leerme, tío!

Silvia dijo...

Peliculón Jero, PELICULÓN. No podrías haberlo explicado mejor. Son esas películas que esperas ver y que últimamente no llegan.
A pesar de su duración tiene "ese algo especial" que hace que no puedas dejar de verla hasta el final.

Maravilloso el argumento, la fotografía, los actores, el guión, la música, el director, todo... pensaba que peículas como Seven o El club de la lucha no podían ser superadas, pero este hombre (Fincher) lo abarca todo.

En lo único que no estoy de acuerdo es en que Cate Blanchett le roba los planos a Pitt... ¡te los robará a ti, a mi no! :)

Jero dijo...

Pues fíjate que la Blanchett no es una de esas actrices que me -um, digamos- motivan. Yo soy más de Megan Fox, jajaja. Y reconozco que Pitt es tan guapo que duele y que le sienta bien hasta una boñiga en la cabeza, pero Cate Blanchett tiene magnetismo y fotogenia para dar y tomar y además su papel en esta película tiene un registro mucho mayor. Benjamin es un personaje que mantiene un perfil bastante similar a lo largo de su vida (debido a su curiosa situación) mientras que Daisy pasa por todas las edades mostrando una clara evolución (la Daisy veinteañera nada tiene que ver con la cincuentona). Y creo que ahí la Blanchett se sale mientras que Pitt está simplemente bien (que es lo que le pide el papel, ni más ni menos). Pero bueno, las opiniones son como los culos y todo eso, jejeje... Gracias por comentar!

Silvia dijo...

¿Megan Fox te gusta por su calidad interpretativa como a mi Keanu Reeves no? jajaja... Reconozco que la Blanchett lo hace muy pero que muy bien, pero sigo pensando que no gana a Pitt :p

Por cierto, ¡cómo me gusta que un hombre reconozca que Brad Pitt "es tan guapo que duele" jajaja! aunque no sea la 1º vez que lo oigo de boca de un hombre nunca dejará de sorprenderme :)

Jero dijo...

Aún no sabemos cuán buena actriz es la Srta. Fox. Sólo la he visto en una película, "Transformers", y cumplía perfectamente con los requisitos del papel, así que... jajajaja...

Bueno, yo soy de los hombres que se permiten opinar de otros hombres sin que por ello sienta que pongo en duda mi heterosexualidad (menuda chorrada). Fíjate bien: yo antes me lo hacía con Brad Pitt que con muchas mujeres, jajajaja... Y en esa frase incluyo también a Hugh Jackman, Johnny Depp o Paul Newman en sus años mozos. Si yo fuera tía tendría mi habitación forradita con fotos suyas...

Silvia dijo...

Ya, por eso lo decía Jero, porque hay hombres que por opinar ya se creen que pierden su "hombría" o algo así...
Yo también elegiría antes a muchas mujeres que a muchos hombres, jajaja... Paul Newman es que era tremendo :)

marguis dijo...

Estoy unos días sin pasearme por la red y esto es lo que pasa: un montón de entradas que me gustaría comentar, pero sin tiempo material para hacerlo.
Como ya has comentado en mi blog, es cierto que las dos películas se parecen pero no me importa en absoluto. Yo también salí muy satisfecha del cine, teniendo esa sensación de lleno que te deja una muy buena película. A lo mejor la analizaremos en la distancia y no sobrevivirá a nuestro escrutinio (como en tantas otras) pero por ahora sigo encima de la nube!!!

Un saludo.

la tentacion de eva dijo...

Cada día que pasa le encuentro más matices(interiormente claro, porque a la sala de cine no he vuelto) a esta película...creo que lo que me aparta un poco de "asumirla" como una gran obra maestra del celuloide es que no puedo dejar de ver en ella un compendio de grandes películas, como la ya citada "Forest Gump", "Big Fish", "Amelie"...y hasta le veo algo de "E.T",jijijiji

Totalmente de acuerdo con los comentarios sobre Cate Blanchet y Brad Pitt( tanto respecto a la interpretación como a la anatomía que Dios les dio...y que momentazo "James Dean" tiene Brad Pitt en la película, inevitable lanzar un " guaaaaauuu" en medio de la poryección!)

Hay muchas mujeres por las que cambiaría de tendencia...pero Johny Deep Jero??!...no te tiene pinta de no lavarse, no prefieres un Keanu Reves, un James Franco, ...

Mon dijo...

Lo siento hacia mucho que no me pasaba por aqui, trabajo, trabajo, trabajo y un poco mas de trabajo me tienen de casa al trabajo y del trabajo a casa...Sea el motivo que sea acabo de leer la reseña, y me ha gustado mas o menos opinas lo mismo que yo, pero y aunque reconozco las virtudes del Club de la Lucha, la gran obra maestra de Fincher es "Zodiac", posiblemente una de las peliculas mas atrevidas de los ultimos tiempos y si te paras a pensar un gran ensayo sobre el uso del tiempo y el espacio en un sentido narrativo sobre la posterior "Button", que adolece, de un metraje excesivo sobre una historia infrecuente aunque relativamente constubrista, muy bien tratada, y que quizas habria que recortar un poco, por ejemplo en la aventura sentimental del señor Button en la Rusia Stalinista...De donde sacarian tanto Bodka en tiempos de escasez e invasion Nazi es otro de los detalles raros de la peli?
En fin una obra de arte, pero quizas un cuartito de hora, y dejar el resto igual le vendria mejor.
Aspiro a encontrar la panacea en Watchmen, lo se, soy un iluso. Pero el fin del mundo es hoy, tal y como reza el gran final del tercer numero, "Esta seguro de que no se ha terminado hoy?"

Jero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jero dijo...

Marguis: es verdad, sólo el tiempo pone las cosas en su merecido lugar. Cómo me gustaría que esta película ganase con el tiempo (cosa, que por otro lado, muy pocas veces tiene lugar)...

Tentadora: me alegro de que le vayas sacando jugoa posteriori (sobre todo porque revaloriza mi recomendación, jejeje). Yo le veo parecidos razonables con "Forrest Gump" y "Amelie" (la escena del accidente), pero con "Big Fish" y "E.T."... qué quieres que te diga, jajajaja... Johnny Depp, sí, señor. El tío es atractivo y magnético y tiene mirada ágil. James Franco también es una buena opción de cara a una posible homosexualización (adorable en "Milk"), pero Keanu Reeves me tiene menos encanto que un palo de escoba. Además es tan horriblemente mal actor...

Mon: "Zodiac" es un peliculón, eso no te lo discuto. ¿Obra maestra? Puede, no sé. Lo cierto es que sólo la vi una vez en cine. Yo no puedo decir que a "Benjamin Button" le recortaría metraje porque mentiría: estaba en el cine viéndola y no tenía ganas de que terminase...

Sobre "Watchmen" (y también sobre ti, qué coincidencia) estoy ahora mismo rematando una entrada para este blog. En unas horas estará colgada, ¡espero que te guste! Ah, y aunque tengo pendiente contigo una efusiva conversación telefónica, aprovecho que sé que ahora me lees para decirte que si no has visto "The Wire" (colgué la reseña hace unos días, búscala), ya estás haciéndote con la 1ª temporada. Cuando la vimos, Javi y yo pensamos simultáneamente en ti y en lo mucho que te iba a gustar...