miércoles, octubre 26, 2011

La Srta. Welch contra la objetividad

Florence + the Machine, alias artístico de la über-pelirroja inglesa Florence Welch y su grupo de pop-rock, debutaron en 2009 con un primer álbum, “Lungs”, que se convirtió en poco tiempo en un celebrado éxito por parte de crítica y público (dentro de unas ciertas coordenadas, claro). El disco era (y es) tan rematadamente bueno que cuando un servidor lo descubrió a finales de 2010 no tuvo más remedio que disculparse públicamente por no haberlo incluido en su lista de álbumes favoritos del año anterior. Desde entonces he venido recopilando con creciente interés cualquier noticia relacionada con un nuevo LP; interés que devino renovada admiración e infantil impaciencia cuando los primeros singles de “Ceremonials” hicieron su aparición. No puedo imaginarme una presentación mejor para un segundo disco de Florence + the Machine que “What the water gave me” y “Shake it out”, dos temas que reinciden en esa combinación de atmósferas lúgubres y pop sinfónico con un punto bailongo que ya recorría de arriba a abajo su trabajo anterior.


“Ceremonials” sigue a pies juntillas esa tónica, engordando el componente épico que “Lungs” mostraba en cortes como “Cosmic love” o “Drumming song” y saturando aún más la producción con capas de coros e instrumentación que amenazan con atragantar al oyente de preferencias minimalistas. Empleando un símil algo atrevido, podríamos decir que “Ceremonials” suena por momentos (“Spectrum” o “Heartlines”) como Donna Summer y Peter Gabriel poniéndose hasta las cejas de MDMA en la luna de Endor.

Yo personalmente echo de menos algún número que rebaje el elemento megalomaníaco del conjunto (no hay ningún corte que remita a la ¿contención? de “Dog days are over” o “Between two lungs”), pues sólo la soulera “Lover to lover” (con un agradabilísimo regusto, salvando distancias, a la más icónica Aretha Franklin) y la más sosegada “Leave my body” parecen levantar ligeramente (y aún a regañadientes) el pie del pedal de la grandilocuencia.


Pero por mucho que a “Ceremonials” le hubiese venido bien algo más de variedad y cierta moderación en la mesa de mezclas, nada eclipsará el hecho de que prácticamente todos y cada uno de sus doce cortes parecen diseñados como perfectas píldoras monodosis: canciones enérgicas y adictivas, de las que se te meten en el córtex cerebral desde la primera escucha, ya sea por un ritmo alegre y contagioso como el de “Breaking down”, por un crescendo orquestal como el de “Seven devils” (que me recuerda, salvando distancias nuevamente, al de “Signal to noise” del mentado Gabriel) o por un estribillo como el de “No light, no light”, pegajoso como un chicle en la suela del zapato (de ahí que, hago mi apuesta, sea la candidata ideal para un tercer single).


Tal vez “Ceremonials” no sea objetivamente perfecto. A mí eso no me importa demasiado, la verdad: la objetividad es para los jueces, los jurados y los periodistas. Y yo, ¡ja!, soy sólo un humilde blogger. Lo nuevo de Florence + the Machine me pone los pelos de punta y me hace mover el trasero y cantar a viva voz, lo cual en términos subjetivos significa que es, en mi nada modesta pero siempre discutible opinión, un pepinazo de disco.

A reescuchar hasta la saciedad.

2 comentarios:

tenenbaum dijo...

Ahora mismo estoy escuchando el "Ceremonials" en su edición deluxe y me pregunto cómo puede dejar de incluir en la versión sencilla del disco 3 melocotonazos (que diría El Fary) como son "Remain Nameless", "Strangeness and Charm" y "Bedroom Hymns". Como viene siendo habitual coincidimos en gustos y opinión, y no tengo muchas dudas en que "Ceremonials" acabará en el top 10 2011 de nuestras respectivas listas. De "Mylo Xyloto" no puedo afirmar lo mismo, aunque es mucho mejor de lo que me esperaba.

Jero dijo...

A mí me sorprende que Florence no rescatase para el álbum alguna de las versiones acústicas que incluye el segundo disco de la edición deluxe. Creo que todas las que vienen en el LP "oficial" están producidas de un modo muy similar, y que si alguna hubiese quedado más desnuda el conjunto lo hubiese agradecido. ¿Estará "Ceremonials" en mi top 10 de 2011? Pues es probable. Pero aún quedan dos largos meses con música nueva por delante y muchos discos ya editados desde enero hasta ahora esperando su oportunidad, así que...

Sobre "Mylo Xyloto" hablaré precisamente mañana. Allí te emplazo para masacrar o defender lo último de Coldplay ;)