lunes, octubre 03, 2011

El bastardo de Parker

Frank Miller abandonó la lluviosa “Sin City” hace unos años, cuando su capacidad como guionista comenzaba a mostrar los primeros síntomas de la demencia que le ha llevado a restregar por el lodo su leyenda personal, y no volvió a ella más que para perpetrar una adaptación al cine (a seis manos con Robert Rodríguez y Quentin Tarantino) tan prescindible como incomprensiblemente sobrevalorada. Brian Azzarello y Eduardo Risso dispararon la última de sus “100 Balas” en 2009 y se dispersaron en trabajos alimenticios que no han hecho honor a su colaboración conjunta para el sello Vertigo. David Lapham puso en hiato sus “Balas perdidas” en 2005 y desde entonces, desgraciadamente, nada más se ha vuelto a saber de Amy Racecar, del misterioso Harry y compañía. Ed Brubaker y Sean Phillips decidieron ralentizar el ritmo de publicación de su epopeya “Criminal” para (des)centrarse en proyectos super-heroicos y llevamos ya casi dos años aguardando una continuación que se está haciendo de rogar en demasía. La otrora gran esperanza (roja) del género (negro) en el tebeo, “Scalped”, es ahora una serie de culto por méritos propios que enfila sin remedio su recta final, a tan sólo diez episodios de una conclusión previamente anunciada por sus responsables. Ante tan desalentador panorama, un servidor, que es muy aficionado a las historias de gangsters, policías corruptos y de esos hombres que pegan duro y besan aún más duro, se preguntaba qué aspecto tendría el futuro del comic noir norteamericano.

Hasta que descubrí al bastardo de Parker.


Guionizadas e ilustradas por Darwyn Cooke, las hazañas delictivas de Parker publicadas en EE.UU. por la editorial IDW Publishing adaptan al Noveno Arte las novelas escritas por Donald E. Westlake (bajo el seudónimo Richard Stark) desde 1962 hasta su muerte en 2008. Dichas novelas fueron llevadas al cine en varias ocasiones, siendo los títulos más conocidos “A quemarropa” de John Boorman (con Lee Marvin como protagonista) y “Payback” de Brian Helgeland (con Mel Gibson interpretando el papel principal). Entre los actores que alguna vez dieron vida al personaje en el celuloide constan también Robert Duvall (en “The Outfit” de John Flynn) y Peter Coyote (en “Slayground” de Terry Bradford) aunque curiosamente, y por voluntad de su creador, ninguna de las versiones cinematográficas empleó jamás el nombre de Parker, recurriendo a alternativas de parecida sonoridad como Walker o Porter. La única adaptación a la que el escritor permitió el uso de la identidad con que el criminal fue bautizado en la primera entrega de sus aventuras literarias, “The Hunter”, es precisamente ésta que nos ocupa. Antes de fallecer, Westlake tuvo la oportunidad de ver el trabajo que Cooke estaba desarrollando para la traslación al comic de esa primera novela y se sintió totalmente satisfecho con el enfoque y la fidelidad al original ofrecidos por el artista canadiense.


“Parker: El Cazador”, como fue titulada por Astiberri cuando vio la luz en nuestro país en febrero de 2010, es una apuesta por el eclecticismo narrativo y el trazo ágil. Combinando páginas mudas que funcionan a modo de storyboard cinematográfico (algo comprensible si tenemos en cuenta la larga experiencia previa de Cooke en el terreno de la animación) con segmentos que se asemejan a una novela ilustrada (con largos párrafos de texto en off salpicados por viñetas que complementan la narración), “El Cazador” nos introduce en el submundo criminal en el que Parker, un atracador de métodos expeditivos, avanza imparable en su búsqueda de venganza contra quienes lo traicionaron y dieron por muerto durante la consecución de un golpe.


Siendo una obra notable que basaba su atractivo en un personaje moralmente deleznable y en un fantástico dibujo que hacía de la economía gráfica y el inteligente uso de un bitono azul verdoso sus principales armas, “El Cazador” resultó ser, visto en perspectiva, un jugoso aperitivo del auténtico festín que hace apenas unos días llegó a las librerías españolas de la mano, una vez más, de la firma vasca Astiberri.


“La Compañía” retoma el relato allí donde “El Cazador” lo interrumpía con un prometedor “Parker volverá”, y lo hace cargando las tintas en esa experimentación que ya se insinuaba en la entrega anterior. Variando de registro visual según las escenas y los puntos de vista de la acción y explorando las posibilidades del medio sin temor a asumir riesgos radicales (aquí encontramos desde episodios completos desarrollados íntegramente de forma literaria hasta páginas que recuerdan a las tiras de prensa clásicas), Cooke ofrece una lección magistral de cómo enriquecer una historia más o menos convencional con un contundente valor añadido formal, logrando un tebeo que se devora con avidez y que deja con muchas, muchísimas ganas de echarle el guante a la próxima entrega de las correrías de este asesino amoral, mujeriego anti-romántico y enemigo indeseable que parece tener cuerda para rato en el mundo del tebeo.

Se han despejado mis dudas: el de Parker es el rostro del futuro del comic noir norteamericano.


2 comentarios:

charlie furilo dijo...

No conocía ni las noveles ni este cómic (únicamente he visto "A Quemarropa" y "Payback"), pero como buen aficionado al género noir - y sobre todo a los antihéroes, o simplemente cabronazos que pueblan estas historias - me la apunto como un "must read" (¿se dice así?)desde ya. ¿Crees que será difícil encontrar esa primera miniserie? No me suena haberla visto por ahí...

Por otra parte, a ver cuando sale el nuevo tomo de "Scalped"...tengo un monazo!!!! (que pena que solo queden 10 números, aunque por otra, casi prefiero que no se alargue indebidamente la serie y la cierren como se merece)

Saludos, camarada!!!

Jero dijo...

En realidad no son miniseries, Charlie, sino novelas gráficas editadas originalmente de forma unitaria. Yo me pillé los dos volúmenes en días distintos de la semana pasada, así que en principio no deberías tener ningún problema para encontrar "El Cazador" en las tiendas. Si además te gustan los anti-héroes cabrones que no se andan con chiquitas, entonces es un auténtico "must", como bien dices.

A mí lo de "Scalped" hasta cierto punto me tranquiliza, qué quieres que te diga. Si llega al número 60 manteniendo el nivelazo que ha esgrimido hasta ahora, estaremos hablando de una de las mejores series regulares de Vertigo en toda la historia del sello (aunque no goce de la popularidad que sí tienen otras muy inferiores); y sin posibilidad de cagarla más adelante. Eso sí, espero que el final esté a la altura...

El tomo nuevo está anunciado para noviembre, creo, y luego ya veremos cómo sigue la cosa tras el traspaso de los derechos de DC de Planeta a El Catálogo del Comic...

Saludos, camarada ;)