miércoles, octubre 12, 2011

Isaías 57:21

Venga, vamos a caer en todos los tópicos.

Hablemos de ese cine español que muchos consideran prototípico, poblado de episodios edulcorados (con claras intenciones apologéticas) de nuestra no tan lejana Guerra Civil. Hablemos de los dramas urbanos de “putas y maricones”, de parados bonachones y de víctimas de malos tratos. Como si en el cine patrio no cupiera nada más. Como si aquí no se hubiesen rodado “El día de la bestia”, “Tesis”, “Intacto”, “Rec”, “Celda 211” o la más reciente “La piel que habito” (y eso teniendo en cuenta sólo los últimos 15 ó 20 años de cine autóctono de género). Menospreciar las posibilidades del cine español es un error de bulto. Tanto, que si echamos un sereno vistazo al volumen de producción nacional y comparamos su media de asunción de riesgos con la de la industria estadounidense, lo más probable es que se nos infle la vena patriótica y ondeemos mentalmente la rojigualda con el pecho henchido de orgullo cinematográfico.

Vale, sí, estoy exagerando. Es lo que tiene ponerse a bloggear un 12 de octubre.

Visto en conjunto, el cine español parece un cúmulo de lugares comunes que deja bastante que desear en términos cualitativos, pero al menos cada año se cuelan entre toneladas de mediocridad cuatro o cinco grandes películas que realmente merece la pena ver. Trabajos hechos con amor y dedicación, además de sobrado oficio, que (al menos a mí) me devuelven la esperanza en que otro cine español es posible. Uno que no mire acomplejado al abusón yanki o al más moderno e intelectual primo-hermano francés. Un cine que salga de las tripas y no se amilane (“...bonita”; perdón por el juego tonto de palabras) a la hora de narrar lo que sea y como sea. Cine con cerebro, corazón y cojones. Como el que hace Enrique Urbizu.


Muchos ya sabréis, supongo, que el director bilbaíno presentó hace unas semanas su última propuesta: “No habrá paz para los malvados”. Como en sus dos cintas inmediatamente anteriores (“La caja 507” y “La vida mancha”), Urbizu vuelve a contar con José Coronado como cabeza de reparto, dando vida en este caso a Rafael Santos Trinidad, un policía alcohólico, pendenciero y autodestructivo que una noche de borrachera se mete en un peligroso berenjenal homicida y desde entonces hace todo lo posible para "atar" los cabos sueltos que podrían costarle su placa y su libertad.


Sin hacer apenas concesiones a un espectador que no sólo ha de estar atento sino que (¡sorpresa!) tendrá que llegar solito a ciertas conclusiones que el libreto da por sobreentendidas, “No habrá paz para los malvados” plantea un thriller policial gélido y áspero en el que los supuestos buenos son los malos y los malos siguen siendo unos hijos de mala madre (separado; nada que ver con Luis Tosar). Las andanzas de Santos Trinidad, protagonista casi exclusivo de un film puramente narrativo y aparentemente poco introspectivo, tienen algo de Sam Peckinpah, algo de Clint Eastwood y también un poco del gran tite televisivo David Simon.


La película se construye sobre elegantes y sobrios movimientos de cámara, ejemplares juegos con la profunidad de campo, un montaje inteligente que no da respiro pero tampoco atosiga, silencios cargados de intenciones y un espectacular trabajo interpretativo por parte de Coronado. Porque si hay algo que llama la atención desde el primer momento en esta “No habrá paz para los malvados” es la maravillosa composición del personaje principal llevada a cabo por un actor infravalorado al que conviene, en vista de sus colaboraciones con Urbizu, perdonarle cualquier desliz lácteo o periodístico cometido tiempo atrás. Del mismo modo en que “Taxi Driver” era Travis Bickle y “There will be blood” era Daniel Plainview,“No habrá paz para los malvados” es Santos Trinidad. Y Santos Trinidad es José Coronado.


Se entiende, por consiguiente, que el resto del reparto y sus respectivos personajes queden totalmente eclipsados ante la bestia parda protagonista. Urbizu y su co-guionista habitual, Michel Gaztambide, son plenamente conscientes de tal circunstancia, y es por eso que deciden (sabiamente) dejar los pormenores dramáticos de los caracteres secundarios en un tercer plano casi invisible, dibujándolos con apenas cuatro pinceladas dispersas y poniendo todas sus energías en calcular al milímetro una trama con varios niveles de lectura y tan cercana al ciudadano de a pie que asusta.


El Madrid retratado en el film es casi un personaje más. Sucio, decadente, pero también perfectamente reconocible para todos aquellos que lo pateamos cada día, inmersos en nuestros pequeños dramas cotidianos. Todo en “No habrá paz para los malvados” posee una textura terroríficamente real, una proximidad inquietante y veraz. Es por eso que la violencia, escasa y concentrada en los extremos de la cinta, resulta tan impactante cuando hace acto de presencia. Es además una violencia descarnada y directa, como un puñetazo en el estómago, acompañada del estruendo de unas armas de fuego ensordecedoras como truenos; nada que ver con los afectados excesos pirotécnicos a los que Hollywood nos tiene acostumbrados. Estos estallidos de destrucción suponen apenas unos segundos de locura que, sin embargo, enmarcan una historia que empieza con sangre y termina con sangre, dejando además una puerta abierta a todo tipo de especulaciones morbosas.


“No habrá paz para los malvados” no es sólo mi película española favorita del año (lo cual tampoco sería decir demasiado, vaya). Se trata (y esto sí me parece relevante) de uno de los cuatro o cinco mejores largometrajes que he podido ver en pantalla grande en lo que va de 2011. Una cinta que demuestra que el cine patrio ya es mayorcito para tanto complejo de inferioridad y tanta zarandaja; que pone de manifiesto que un señor de Bilbao puede rodar en Madrid un polar que le aguante la mirada al yanki, al coreano y al gabacho sin un solo parpadeo. Un estupendo ejemplo de buen cine, más allá de presupuestos, géneros y denominaciones de origen.

16 comentarios:

Niña imantada. dijo...

Es que los de Bilbao..hacemos cosas así todos los días :P

David dijo...
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Jero dijo...

Con tu permiso, David, copypasteo tu comentario (que acabo de borrar) y aclaro que lleva un montón de SPOILERS. El que siga leyendo lo hace, pues, bajo su cuenta y riesgo.

David dijo:
"Vaya! Ya leo que te ha gustado.
Pues la vi la semana pasada. Entretenida, sí. No está mal.
A ver... Sobrios movimientos de cámara no serían los que emplea al final cuando casi vemos al personaje moribundo en horizontal (que no digo que quede mal; pero sobrio no es).
A mí la de Celda 211 se me cayó totalmente en el momento en el que cierto personaje se levanta una careta mientras apalea a una embarazada y encima le graban con un móvil. A partir de ahí, me daba igual la película y lo que le fuera a pasar al funcionario.
Esta tiene a su favor el hecho de que aunque sabía qué le iba a pasar al personaje desde el principio... me aguantó hasta el final.
El problema de que hoy en día el cine esté tan mal, es que una película correcta o que está bien parece que es hasta grande.
Algún compañero de trabajo que la había visto me había dicho que era lenta... Pausada, sí. Pero eso no fue problema para mí.
Un amigo y su mujer me dijeron que te liabas con la trama porque no estaban acostumbrados a los rostros árabes (y no iban de coña). No creo que sea tan liosa.
A mí, lo que me hubiera gustado discutir con un par de amigos cinéfilos y de los que les dan vueltas al guión (los mencionados arriba no estaban entre esos) es el inicio. El problema es que ninguno de los dos la había visto todavía.
A lo que iba. Para mí está más o menos claro (o es evidente) que el personaje de Coronado (que sí, está francamente bien; aunque sobra el momento "Rambo" como me comentó el amigo que la había visto)... no se carga a la gente del bar porque sí... Está suficientemente claro (para mí; pero aquí puede venir Michel Gaztambide y decirme que estoy equivocado) que si le pega la hostia al del bar y se lo carga desencadenando el tiroteo que sigue es porque tenía una rencilla personal (personalísima, más bien) con él. Y el detalle de que le tiemble la mano y se le caiga el vaso no responde a su alcoholismo, sino a encontrarse con ese "pasado" sin resolver que había dejado en Colombia.
En alguna crítica decían que sobraba la frase "rock and roll" de Coronado. Bueno... que vaya por la de " "norecuerdonombre", era un buen policía." (ese detalle de "se me disparó el arma" y que las cosas queden así me encanta; ahí no queda claro, pero yo me monté la peli de que en esa época él si era un buen poli y asesinó a su compañero porque había dejado de serlo... Y de ahí la culpa y la decadencia posterior; pero no sé; rollos míos).
Está bien... Pero me gustan y me han entretenido bastante más los tres episodios de la serie Sherlock que acabo de ver (sí; no tienen nada que ver, pero da igual).
Mi película español favorita del 2011 es Novio a la vista. Ya la había visto, pero oye! qué bien ha envejecido....
La piel que habito no me parece mala, pero no me terminó de llegar o no acabé de entrar."

David dijo...

Ja,ja,ja... Vale.
Pero bueno, dime qué piensas. Y avisa si hace falta que hay ¿spoilers?
Vamos, si desde que empieza la peli ya sabes cómo tiene que acabar.

Jero dijo...

Y ahora sí, respondo a tu comentario soltando otro buen montón de SPOILERS (los que no hayáis visto la peli, ya sabéis, pasando de leer lo que sigue):

A mí también me gustó mucho que dejaran sin aclarar el asunto colombiano. Yo me imaginé que un compañero de Santos Trinidad había tenido un encontronazo con unos mafiosos por unos negocios privados (y totalmente corruptos) y que había recibido un disparo. De hecho en la película se comenta algo de una matanza, creo (la vi casi el día del estreno y algunas cosas se me han ido olvidando). El caso es que para justificar esa herida, Santos Trinidad se hace responsable para evitar una investigación a sus compañeros y acaba pringando y corrompiéndose él también. Sí parece claro, o al menos para mí lo está, que algo hizo que pasase de ser un buen policía a convertirse en la sombra que ahora es. Lo que no veo tan evidente, aunque he leído muchas otras críticas donde sí se ha comentado lo mismo, es esa conexión entre el pasado de Santos Trinidad y el gerente del puticlub. Creo que tendría que volver a ver la película para interpretar correctamente la escena, pero en su momento simplemente asumí ese brote violento como algo debido al alcohol y al temperamento del personaje. Ya digo que tendría que revisarla, pero tu teoría tiene mucho sentido y no me parece desencaminada. Hay más detalles sutiles de la peli que no tienen una explicación verbalizada y que dan para teorizar bastante (el anillo de casado del protagonista, por ejemplo... no recuerdo que se mencione que está divorciado), y ése es otro de los muchos aspectos de "No habrá paz para los malvados" que me ha gustado: que puede seguirse sin dificultad toda la trama central, pero que hay información dispersa a lo largo del metraje que no se da masticada y que enriquece el conjunto (tampoco es cine de Bergman, pero ya me entiendes...)

Sobre la calidad de la peli: a mí me parece muy buena. No una obra maestra ni nada que se le aproxime, porque de ésas se estrena una al año (o no) y no hace daño. Pero sí una cinta que sobresale con mucho de la (vale, bajísima) media actual del cine de estreno. Me parece más sólida que "Celda 211" (con todo lo bueno que encuentro en aquélla), que a mí precisamente me gusta más en su segunda mitad porque creo que arriesga al situar al protagonista en una zona moralmente gris donde se desdibuja quienes son los buenos y quienes los malos. Aunque tienes razón en que la forma de materializar la escena del apalizamiento y vincularla a la trama de dentro de la prisión con esa grabación de la tele es algo torpe.

Lo de "rock & roll"... En fin, es quizás la mayor concesión de la peli a la comercialidad, pero tampoco me parece tan terrible. Igual que la escena a lo "Rambo", que a mí me convenció bastante: al fin y al cabo el tío formó parte de los GEO's, precisamente los profesionales que se dedican a entrar a saco en los enclaves terroristas y disparar antes de preguntar. Lo que creo es que tenemos tanto complejo de "españolitos" que lo que vemos con buenos ojos en una peli extranjera aquí nos sorprende (para mal) porque creemos que "eso en España es imposible". Y no lo es, o al menos no más que en cualquier otro país del mundo...

"Sherlock" no la he visto, pero ya me la han recomendado encarecidamente unas cuantas personas. Tendré que echarle un ojo ;) "Novio a la vista" ni me suena. Me la anoto.

Para "La piel que habito" mejor te redirijo a mi reseña, donde más o menos digo todo lo que pensé en su momento sobre ella...

Jero dijo...

Lo de los spoilers es política bloguera, David.

A mí no me gustan las críticas que cuentan detalles importantes del argumento. No me parece necesario en absoluto y además me fastidia la experiencia como espectador. Se supone que en parte esas reseñas están pensadas para animar o desanimar a la gente a ver algo, así que hay que asumir que buena parte de los lectores potenciales de esa crítica no habrá visto aún la cinta de la que se habla. Por esa razón dejé de leer revistas de cine, que últimamente no tienen ningún reparo en estropearte finales o giros importantes de guión.

Pero, en fin, si ya los trailers que se hacen hoy en día son absolutamente destripadores...

David dijo...

Sí. Te iba a comentar que ya el trailer es bastante spoiler, y por otra parte, que cuando una peli es buena-buena de verdad, importa poco eso. Si la peli ya no te gusta porque sabes el final o lo que pasa en un segundo visionado, es que no vale tanto. Las GRANDES, puedes conocerlas de pe a pa, que se mantendrán como la primera vez. Es lo que descubrí con Psicosis o muchos otros clásicos..
AVISO PARA EL RESTO (desde aquí: SPOILERS)
Con el momento "Rambo" igual te equivocas. Mi amigo no se refería al final (que a mí me resulta verosímil)...sino a cuando se pone a "coserse" la herida...
En varios sitios o en algunos comentarios, esos primeros asesinatos sí se atribuían a su carácter y al alcohol (un mal día; o una mala noche)...pero insisto...yo me monto la peli de que había una venganza personal contra el dueño del local. En mi cabeza, ese tío "compró" a su compañero poli (al que Santos se cargó alegando accidente) y fue el "responsable" (o uno de ellos) de la matanza a la que se alude en Colombia. Pero bueno, que todo esto son rollos que nada tienen que ver con la peli. Mejor ni saberlo... no vaya a pasar como con Obi Wan y una maravillosa frase como "peleé con tu padre en las guerras clon" termine por ser la tontería que terminó siendo.
A mí lo de "rock&roll" tampoco me pareció tan terrible. Y como te digo, la conversación con la juez sobre su pasado me gustó mucho, y había diálogos que a pesar de su sencillez (como ese de "...era un buen policía) "decían" muchísimo, o daban pie a distintas interpretaciones.
Novio a la vista no tiene nada que ver con esta, como comprenderás. Es una de Berlanga. Pero ya la primera escena del examen... En fin... No son comparaciones justas.
Buenas noches.
PD: Sin la misma pasión que tú pones, para mí es una peli recomendable y entretenida (que no es poco).

tenenbaum dijo...

Totalmente de acuerdo contigo en ese complejo de inferioridad del cine español. Además de las grandes películas que mencionas de los últimos años, también añadiría otras joyas como "Abre Los Ojos", "El Camino de los Ingleses", "Salvador (Puig Antich)" y unas cuantas más. Una de las primeras películas que vi este año en el cine fue "Primos", que de lejos sigue siendo la mejor comedia que he visto en todo el año y sí, es española.
Volviendo a "No Habrá Paz...", la película me ha gustado bastante y está claro que, cuando menos, el nombre de José Coronado debiera aparecer entre las nominaciones a los Goya. Aún así, sí que hecho en falta algo más de profundidad en los personajes que le rodean. Con todo, el final me parece sobresaliente (ATENCIÓN SPOILER), dejando en el aire que la amenaza sigue en el aire.

Jero dijo...

David: comparto sólo parcialmente lo de que "cuando una peli es buena-buena de verdad, importa poco eso". Sí pero no. Es decir: que las pelis buenas te lo siguen pareciendo (e incluso mejores) la segunda vez que las ves, superadas las sorpresas argumentales. Yo puedo ver "El club de la lucha", "Psicosis" o "El imperio contraataca" muchas veces y no dejan de parecerme geniales aunque ya sepa cómo terminan. Pero eso no significa que me dé igual saberlo antes de verlas por primera vez. Creo que cuanto menos se sepa del argumento de una peli antes de verla, mejor. Por eso, si de mí dependiera, todos los trailers serían como el de "El resplandor".

Y ahora, SPOILERS!

Me equivocaba con el momento "Rambo", aunque el que tú mencionas tampoco me parece para tanto. Yo conozco a un tipo que un día de marcha se cayó en la calle y se abrió una ceja; se fue a su casa, se cosió él mismo la herida y volvió a salir para seguir con la fiesta. Este chaval es médico y tiene los conocimientos adecuados para hacer eso con total naturalidad. No sé por qué un GEO no podría tener una preparación específica para una situación por el estilo...

Tu teoría sobre el pasado de Santos falla, creo, en que el poli al que él dispara no murió, sino que quedó parapléjico (creo que lo mencionan en el interrogatorio con la juez). Por eso me dio la impresión de que Santos no tenía nada contra él, sino que estaba encubriendo lo que otros le habían hecho para no levantar sospechas.

Fin de los SPOILERS!

Si es de Berlanga, me la veré. Tengo una laguna muy importante con este director pero nunca me pongo a ello, así que mira, ya sé por dónde voy a empezar.

Tenenbaum: "Abre los ojos" no la mencioné por no repetir a Amenábar, pero lo cierto es que las otras dos no entrarían en la enumeración porque, más que de buenas películas, mi intención era señalar buenas películas que escapan a los géneros que el público considera habituales en el cine español. Conste que no he visto "Salvador (Puig Antich)" y que "El camino de los ingleses" no me gustó nada de nada... Con "Primos" sí que me lo pasé en grande. Una peli pequeñita, con altibajos y tal, pero encantadora en su falta de pretensiones. Y divertidísima, además. Ahí fue cuando me enamoré de Inma Cuesta (en parte por la escena de la playa, ya sabes, pero también por su personaje y su interpretación en general...)

Posibles SPOILERS sobre "No habrá paz para los malvados":

Lo de los secundarios yo no lo veo nada mal. De hecho, probablemente si tuviesen su propia trama añadida a la principal, se notarían bastante las costuras. Me gusta que Urbizu y Gaztambide se hayan concentrado en Santos Trinidad y su cacería, y que la investigación en paralelo sirva simplemente para aportar todos los datos que los silencios en que el protagonista se mueve no pueden verbalizar.

David dijo...

SPOILERS Y ESO:
Creo que dice que murió (pero ya no la tengo tan fresca; la otra habla de parapléjico y él dice que murió). Y vamos, para mí está claro que no fue un accidente. Así que dos cosas...o realmente era un buen policía y Santos se lo cargó porque sabía que él andaba en trapicheos o en algo turbio... o cuando dice lo de que era un buen policía está mintiendo y es como lo quiere recordar y se lo cargó porque no lo era.
No sé... Esto lo sabrá el del guión (que me imagino que se habrá currado el pasado del personaje; tampoco lo sé)... Tampoco me importa. ¿Mi teoría equivocada? Pues no lo sé, tampoco. Igual es porque el personaje se me hace más simpático si pienso que se carga a los del bar y al poli por un mal rollo del pasado en el que le jodieron...porque si es porque tiene un pronto y al poli porque se le disparó el arma (por Dios!) o porque sabía que él andaba en tejemanejes (que no cuadrarían para estar en la situación en la que está cuando empieza la peli)... pues entonces el personaje se me hace menos simpático. La verdad, me da igual. Demasiado hablo de una peli que tampoco es que me maraville. Y estoy hablando más de lo que no se ve, que de lo que aparece.

Jero dijo...

SEGUIMOS CON LOS SPOILERS:

Creo recordar que el poli al que Santos Trinidad disparó en Colombia quedó dañado en la médula y que murió años después. Por eso, y porque habla de él como "un buen policía", supuse que más que haberlo agredido él, lo que Santos estaba haciendo era tapar la agresión que otros habían cometido.

Lo del puticlub ya digo que no sé cómo será realmente: si se los cargó porque le dio el punto o en plan vendetta. Ambas opciones parecen defendibles (al menos, ya digo, hasta que revise la peli en DVD). No deja de parecerme algo bueno: que se pueda discutir sobre el argumento de una película sin que nadie tenga a priori la razón al 100%. No es algo que se vea muy a menudo en el cine actual, desgraciadamente. Pero bueno, a mí me gustan mucho las películas en las que lo que no se ve es tan importante como lo que sí se ve.

Y nada, para que no te canses de Urbizu, Gaztambide y Coronado, concluyo aquí mi coloquio contigo sobre la peli ;)

David dijo...

Vale. El problema es que yo tengo claro que no la voy a revisar en DVD...Igual lo dicen en los comentarios. Ya me contarás (ja,ja)

Manu Parafita dijo...

Bueno, mi opinión:

Santos es un borracho y tal, pero cuando entra en ese puticlú iba con un objetivo claro: liarla parda. Vosotros habéis estado borrachos alguna vez? Yo sí, y cuando lo estoy no se me acuerda entrar a buscar la grabación de las cámaras de seguridad, ni borrar cuidadosamente mis huellas, ni ná de ná. Me cargo a la puta, baleo al chulo, y pa casa a dormirla. Santos tenía claro el local al que iba, y sospechaba lo que se estaba cociendo dentro. Si no tampoco habría seguido las pistas que encontró en la cartera y el móvil. En el mejor de los casos habría borrado sus huellas, y mañana es otro día.

Bah, no sé. La peli ha conseguido una cosa bastante valiosa, y es que hablemos de ella. A mí, personalmente, me dejó un poco frío. Celda 211 me gustó bastante más, aunque es cierto que lo del apalizamiento a la embarazada es como echarle mantequilla a un centollo. Una tontada.

A ver, para que nos muestran la secuencia de la jueza hablando de nada con su hija? Para decirnos que tiene familia, que es una buena mamá? Me lo imaginaba, y en cualquier caso, me importaba poco. Hay más momentos como éste, prescindibles, que hacen la historia innecesariamente espesa. A veces menos es más. De Santos, sin embargo, quiero MOAR! Se han dejado muchos cabos sueltos, como ya habéis comentado. Hay sitio para una precuela? Yo creo que sí.

Jero dijo...

"La peli ha conseguido una cosa bastante valiosa, y es que hablemos de ella."

Creo que ésa es una de las claves, Parafas. Que la película admite distintas interpretaciones y que cada espectador se la monta a su manera en la cabeza.

A mí personalmente me gustó más ésta que "Celda 211", que por otro lado me parece también bastante buena. Lo que pasa es que cinematográficamente encuentro "No habrá paz para los malvados" más sólida. La otra tiene más altibajos, y alunos momentos incluso telefílmicos. Con todo, si el cine español propusiera más a menudo cintas como esas dos, yo sería su primer defensor...

Lo de la precuela... a ver, hay cosas por explicar, sí, pero a mí me gusta que se queden en el aire. Y, de hecho, le estoy empezando a coger manía al concepto en sí de "precuela". Lo mismo, más o menos, que al de saga o trilogía: ¡que cada película sea una historia cerrada en sí misma, por favor!

Tiendas Muebles dijo...

No alcanzo a entender cómo "No habrá paz para los malvados" ha podido recibir el goya a la mejor película y menos aún, a la mejor dirección (La piel que habito está infinitamente mejor dirigida aunque es peor película), así como las grandes críticas y contínuas recomendaciones.
Es una buena historia sí, pero muy mal contada, sin explicar las motivaciones del único protagonista, Santos Trinidad y con unos secundarios no sólo insulsos, sino prácticamente inexistentes. Un guión más trabajado y una mayor profundidad en los personajes hubiese hecho de este film algo realmente extraordinario.

Jero dijo...

Tiendas Muebles (tienes el nick más peculiar que he leído nunca en mi blog, jeje): muchas gracias por tu comentario y bienvenido/a al Abismo. Como ya habrás leído en esta entrada, a mí "No habrá paz..." me pareció una gran película, de lo mejorcito del año (la puse de cuarta en mi Top 10 del 2011). No sé a qué te refieres con que "La piel que habito" está infinitamente mejor dirigida aunque sea peor película. Quizás a ti te guste más el modo de dirigir de Almodóvar; algo tan defendible como subjetivo. Yo prefiero a Urbizu: creo que la cinta está perfectamente narrada, que la liviandad de los secundarios es algo consciente que a mí no me molesta en absoluto y que parte del acierto del film es la posibilidad de que el espectador interprete lo que está viendo en lugar de que se lo ofrezcan totalmente masticado.

Todo esto, en fin, para decir que a mí es la película que más me gustó (de las que he visto, ojo) en la competición por los Goya, que me parece bien que haya arrasado y que espero que eso suponga un estímulo para que Urbizu presente su próximo largometraje en cines sin dejar pasar tanto tiempo como el que media entre "La vida mancha" y "No habrá paz..."