domingo, octubre 16, 2011

Markéta y la soledad

Me resulta complicado pensar en Markéta Irglová sin acordarme inmediatamente de Glen Hansard. En lo que a mí respecta, ambos forman un todo, The Swell Season, con un importante peso específico en mis vivencias musicales, cinematográficas y, por qué no decirlo, personales. Los conocí gracias a “Once”, ese musical low-cost que jamás me cansaré de recomendar a toda persona, animal, vegetal o mineral que se cruce en mi camino; luego tuve la fortuna de disfrutarlos en uno de los mejores conciertos que he experimentado jamás, y también suponen un particular vínculo con unos meses extraños que viví hace siglos (o eso parece) y que me resultan imposibles de olvidar.

Glen y Markéta. Markéta y Glen. Ay.


Y ahora ella publica su primer disco en solitario y yo sólo puedo echar de menos. Echar de menos a Glen, por un lado: su rugido irlandés de cantautor folk, cálido y cercano, perfecto contrapunto a la fragilidad de Markéta, mucho más técnica y espiritual. Echar de menos aquellos meses, por el otro; de una manera contradictoria, además, porque fueron agridulces como pocas etapas de mi vida.

Por todo esto me resulta muy difícil ser objetivo con “Anar”, el LP que el 50% femenino de la oscarizada pareja ha sacado bajo el paraguas del sello discográfico Anti Records. Dice la checa que la inspiración para esta docena de canciones proviene de la experiencia de marcharse a vivir a Nueva York con su marido, el bajista y productor Tim Iseler, y de la influencia del soul de Otis Redding. Lo primero no soy quién para discutirlo; lo segundo es más difícil de percibir, pues el disco carga las tintas en un piano omnipresente y delicado y en una atmósfera íntima, casi susurrada, que en nada me recuerdan, a priori, a la enérgica instrumentación repleta de metales con que inevitablemente relaciono al Rey del Soul.

Sí hay un evidente acercamiento al alma afroamericana en “Go back”, primer (y fabuloso) single extraído del álbum, pero es un caso aislado en un disco que, por todo lo restante, tiene más que ver con Enya haciéndole los coros a la Sinnead O'Connor de “Sacrifice” que con la música de raíces negras. Nada nuevo, todo sea dicho, si atendemos a los temas de “The Swell Season” en los que el protagonismo de Markéta era mayor. Tampoco nada negativo, por otra parte: a mí esa Markéta me gusta mucho y es precisamente la que esperaba reencontrarme en “Anar”.


Así pues, hay poco que pueda reprochársele a la Irglová en el aspecto puramente musical. Sus canciones son conmovedoras, están interpretadas con gran sentimiento y una voz hermosísima, y consiguen, desde luego, superar todas mis defensas para llegar directamente al meollo emocional de la cuestión. Dos asuntos, sin embargo, empañan el resultado final y me impiden ser más rotundo en mi apreciación sobre la (obvia) calidad del disco.

Primero, que demasiadas canciones me parecen, con sus virtudes, excesivamente intercambiables: ya sabéis, el “síndrome de Manolo García”, que hace que a uno le resulte imposible saber si lleva tres o diez temas escuchados. La homogeneidad de “Anar”, interrumpida puntualmente por la mentada “Go back” y por el binomio formado por esa preciosidad instrumental titulada “Last fall” y su inmediata continuación, una étnica “Dokhtar Goochiani” cantada en checo (o eso supongo), hace difícil recordar los títulos concretos del resto de canciones, por mucho que cada una de ellas suponga, por separado, un motivo de alabanzas al trabajo de la compositora, multi-instrumentista y cantante.

Segundo (y sé que me repito): echo de menos a Glen. Mucho. Del mismo modo, por cierto, en que echaría en falta a Markéta si el objeto de esta reseña fuese un disco en solitario del músico irlandés. Hay una maravilla sinérgica en las canciones de The Swell Season que se pierde al observar a sus elementos por separado. Una maravilla que “Anar” casi acaricia, pero que no llega a hacerse tangible (todo lo tangible que puede ser la música) como sí lo hacía en los trabajos previos ideados a cuatro manos y dos voces.


Quizás por eso “Anar” me parezca un disco tan triste: porque me recuerda que algunas cosas sólo pueden alcanzar la plenitud a través de la comunión. Que la música, como la vida, es infinitamente mejor cuando no se vive en soledad.

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(Siento que falten enlaces a alguna de las canciones mencionadas. Es lo que tiene no hablar del último disco de Katy Perry, que a veces cuesta encontrar los títulos concretos que uno busca. Si alguien tiene mucha curiosidad, puede escuchar el disco al completo en Spotify siguiendo este vínculo).

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando los ví y escuché sus canciones en esta película (por recomendación tuya), me emocioné de una forma especial.Y ahora al volver a oir a Markéta,me encanta y me resulta muy dulce.Aunque es verdad que se echa de menos el contrapunto de Glen, poniendole tanta "alma" a todo lo que interpreta.
Excelentes estas reseñas de GLEN/MARKÉTA:A veces las releo y las reescucho...
Gracias Jero,por enseñarme todas estas cosas.

Kin G. Haro dijo...

@Jero... se que esto no va aqui... pero tengo mucho interes en saber que te ha parecido el 1 episodio de The Walking Dead 2ª temporada... en mi blog hay dos criticas... una mia y otra de mi compañero.

A el parece haberle encantado el capitulo, mientras que a mi me ha parecido con muchos fallos y relleno ¿ lo has visto ya ? ¿ que te parecio ?

Jero dijo...

Anónima (no tanto, en realidad): me alegro de que te guste la música que recomiendo. Con otras películas o discos estaremos en desacuerdo o tendremos percepciones distintas, pero recuerdo que cuando te hablé de "Once" tenía perfectamente claro que te iba a encantar. Y, puestos a dar las gracias, mejor te las doy yo a ti por todas las cosas que me enseñaste antes y por todas las que aún me enseñas a diario. Un beso :)

Kin: lo cierto es que aún no lo he visto. Tengo la costumbre de esperar a tener todos los capítulos de una temporada para verlos seguidos a un ritmo de uno o dos al día. Difruto mucho más las series de esta forma y creo que además tengo una percepción más clara de lo que la temporada ofrece en conjunto. No te quepa la menor duda de que cuando haya despachado esta segunda tanda de "The Walking Dead" escribiré unas líneas al respecto... pero estos días la niña de mis ojos es la maravillosa "In Treatment" de la HBO :P

Anónimo dijo...

Javier: estoy esperando leer tus comentarios sobre Rhythm & Repose...Hasta ahora, coincidimos tanto que me siento totalmente identificada con lo que sentís. NaK

Anónimo dijo...

Jero, perdón! No sé de dónde saqué el Javier, pero era para vos...
También olvidé decirte que me encanta cómo escribís.
Saludos! NaK

Jero Piñeiro dijo...

Gracias por el comentario y bienvenida, NaK. Yo tampoco sé de dónde sale ese Javier, jajaja, pero casualmente es el nombre de mi hermano y créeme que no tengo ningún problema en que la gente me confunda con él: de hecho, es un halago. Muchas gracias por tus elogios. Aún no he podido hincarle el diente al nuevo disco de Glen, pero es cuestión de tiempo que acabe asomando por aquí. Prometido ;)