sábado, octubre 09, 2010

En oscuridad me convertí

“(…)
The stars, the moon, they have all been blown out
You left me in the dark
No dawn, no day, I'm always in this twilight
In the shadow of your heart

And in the dark, I can hear your heartbeat
I tried to find the sound
But thein it stopped, and I was in the darkness
So darkness I became
(…)”



[Estoy planteándome muy seriamente no volver a hacer listas de ésas que se atreven a enumerar alegremente lo mejor de cada año. Principalmente, porque su validez es tan fugaz como lo que se tarda en engullir las doce uvas de las campanadas de Nochevieja. El caso es que si hace un tiempo me llevaba las manos a la cabeza ante la imperdonable ausencia del debut de Fanfarlo en aquel top 10 musical del 2009 que publiqué en este blog allá por el mes de enero, ahora acabo de recibir un palo igual de importante al descubrir las bondades de “Lungs”, primer LP de la artista británica Florence Welch, más conocida por el alias farandulero de Florence + the Machine. El álbum lleva en la calle desde mediados del año pasado, con lo que mi descubrimiento se produce tarde aunque, como se suele decir, con buena dicha. Florence + the Machine se presenta, desde el primer acercamiento, como una suerte de híbrido perfecto entre un montón de cantantes y compositoras femeninas: escuchándola me vienen a la cabeza las dos Kate que riman (Bush y Nash), una por su lírica espiritualidad y la otra por su efervescente dulzura pop; también el corrosivo y oscuro humor de Amanda Palmer, el deje místico-electrónico de Bat for Lashes, el soul de nueva hornada de Adele, la sensibilidad de Regina Spektor o el arpa ensoñadora de Joanna Newsom. Incluso unos aparentemente desubicados White Stripes parecen tener su hueco entre las influencias de Florence + the Machine (cantada por Meg White, “Kiss with a fist” hubiera pasado el corte para entrar en “White blood cells”; también podría ser, por otro lado, una canción perfecta para la Karen O de Yeah Yeah Yeahs). Lo bueno es que, aún recordando a tantas otras bandas y solistas en los aspectos superficiales, sus canciones no son meros calcos sino que tienen entidad propia, con aciertos de producción tan rotundos como esa percusión arrolladora que recorre “Lungs” de principio a fin (con especial hincapié en la selvática “Drumming song” o la absolutamente espectacular “Cosmic love”, cuyos versos abren esta entrada), y unas melodías sólidas con estribillos demoledores que, no obstante, no llegan a hacerse cansinos ni repetitivos (uno puede escuchar “Dog days are over” siete millones de veces y aún tendrá ganas de darle al replay una más). Pareciera, atendiendo a este primer álbum, que la Srta. Welch ha encontrado la fórmula perfecta del pop-rock femenino del nuevo milenio, capaz de agradar tanto al melómano curtido como al devorador de hits en las cadenas de radiofórmula. ¿Debut afortunado, flor de un día o promesa de una larga y consistente carrera musical? Aún es pronto para decirlo. Hasta que salgamos de dudas, disfrutar de este “Lungs” será un placer que ya nadie podrá arrebatarnos.]

3 comentarios:

Fran G. Lara dijo...

Lo sabía. Ya ni los fieles me leen. Mucha boquilla y luego nada. Escribí la reseña de Lungs cuando salió (http://littleslumberland.blogspot.com/2009/11/musica-para-el-sabado-otra-vez.html), lo incluí en mi resumen de fin de año (http://littleslumberland.blogspot.com/2009/12/lo-mejor-de-2009.html) y Dog Days Are Over apareció en mi lista de canciones de 2009 (http://littleslumberland.blogspot.com/2009/12/mis-canciones-de-2009.html). Y ahora me sale usté con esas. Para llorar.

Jero dijo...

En mi defensa (como si tuviera que defenderme, vamos) diré que sigo tu blog desde hace sólo unos meses (busca tú entre los comentarios y verás que mis primeras intervenciones son, si no recuerdo mal, a cuento del anti-biopic de Dylan "I'm not there"). Desde entonces te he venido leyendo religiosamente. Lo de antes no lo he mirado: el estresante ritmo del mundo moderno y bla bla bla.

Y que conste que antes de escribir mi reseña de "Lungs" googleé en "El Pequeño Misántropo" una posible opinión tuya sobre el disco. Y la encontré y la leí y suscribí, pero fue hace cosa de dos días. De ahí que en mi entrada se diga explícitamente "...capaz de agradar tanto al melómano curtido..."

El melómano curtido eres tú. Bocazas ;)

Fran G. Lara dijo...

Bah-bah-bah-bah-bah... Excusas del que llega tarde a la fiesta...