sábado, febrero 17, 2007

YouTubeando

Resulta que al alojar mi blog en el Nuevo Blogger (por mediación de una cuenta Google que me he visto obligado a hacerme), YouTube no me deja colgar vídeos (en vez de ir a mejor, modernizándonos sólo vamos a peor... si no que se lo digan al nuevo Windows), así que en lugar de poder ver estos vídeos que tan ilusionado traía directamente en esta page, hay que pinchar en el enlace. Siéntolo bien.

Gollum meets Barry White: http://www.youtube.com/watch?v=921zTC69UR4&eurl=

El último trailer de "300" (película que dará que hablar, seguro, ya sea para bien o para mal... por lo de pronto, el trailer es visualmente espectacular): http://www.youtube.com/watch?v=uhi5x7V3WXE

El trailer de "La Fuente", nueva peli de Aronofsky, el de "Requiem por un Sueño", y que también tiene una pinta acojonante (me da que va a ser un poco "2001: una odisea en el espacio"): http://www.youtube.com/watch?v=_IP_Rjx4wVY

Y un chiste GLORIOSO de "Padre de Familia": http://www.youtube.com/watch?v=YyIlw2vpSic

Mis 5 secretos más terribles (que cuento aquí y ahora porque ya no puedo soportar ni un segundo más esta insufrible carga)

1 – Me gusta una canción de Miguel Bosé… … … Bueeeno, vaaaaale, me gustan dos. Tranquilidad: ninguna es “Los chicos no lloran”.

2 – Cuando estaba en parvulitos, fui a clase durante meses con el disfraz de Superman debajo del mandilón (qué recuerdos… el mandilón… ay…). Luego se inició un motín porque el resto de niños descubrió mi identidad secreta y todos quisieron llevar disfraces al colegio, por lo que las autoridades competentes, en un gesto dictatorial e injusto, me prohibieron seguir salvaguardando la paz mundial con mi orgullosa S en el pecho. Totalmente verídico, lo juro.

3 – Me sé la letra del himno español (de cuando tenía letra, durante la Edad Oscura del tito Paco).

4 – Yo vi a Chayanne en directo. Y pagando. (Y confirmé los rumores: tiene varias filas de dientes, como los tiburones).

5 – Sí, lo que dice la prensa es cierto: mis pechos son operados (lo siento, Nocciola).

¡Últimas noticias!

Desde Miramax, que acaba de hacerse con los derechos de (título provisional) “Jero: the movie”, me comentan que, para llegar a un público mayor, y con vistas a no generar ningún tipo de crispación racial (recordad si no lo que pasó con la película que se hizo sobre el otro gran ser humano que cambió el mundo, “La Pasión de Cristo”), es conveniente introducir cambios en el guión y convertir a alguno de los amigos de Jero en negro.

Así, los agentes de Will Smith y Chris Rock se han puesto en contacto con un servidor, en pugna por el papel de Guille. Mientras se baraja dicha posibilidad, David Caruso, quien en un principio parecía el mejor situado de cara a interpretar al “neno de A Coruña”, ha declarado: “es un error, sólo un pelirrojo puede hacer de EL pelirrojo”.


Por otro lado, los responsables de casting afirman haber encontrado en Emmy Rossum (esa dulzura de chica que salía en “Mystic River” y “El fantasma de la Ópera”) a la actriz perfecta para encarnar a Nocciolita. Habrá que ver si sabe llevar chocolate en el bolso con la soltura necesaria…


Para terminar, y aunque por ahora no es más que un rumor, se comenta que el cantante Juanes ha manifestado su interés en dar el salto al cine interpretando a Torres en el film.

Psicomenstruación


Hoy no he hecho nada de provecho. Tras una mañana centrada en la bollería industrial antropomórfica animada, me pasé toda la tarde leyendo, escuchando música, durmiendo a ratos y, sobre todo, pensando (¡Horror, horror!).

Hay días en que uno siente una de esas diarreas mentales en que te da la impresión de que tú cabeza desea soltar lastre a borbotones.

Yo lo llamo "psicomenstruación". Básicamente, porque me suele suceder una vez al mes, more or less (pareado bilingüe).

Lo malo de estas desbarradas en soledad (o, como mucho, con la compañía de Radiohead), es que me obligan a procesar de golpe un montón de cosas de las que "no apetece procesar".

Lo bueno es que, al terminar, es como si hubiese hecho un formateo profundo en mi disco duro de malos rollos.

Mañana será otro día, y tendré que ponerme las pilas y currar bastante para recuperar el tiempo "perdido" hoy pero, por lo de pronto (y aunque el jodido clima no acompañe), Nina Simone (o Michael Bublé, o Matthew Bellamy) canta conmigo: "It's a new dawn / it's a new day / it's a new life / for me / and I'm feeling good".

domingo, febrero 04, 2007

Tabaco, tabaco y tabaco...

Menuda sorpresa me he llevado con la película “Gracias por fumar”. Había oído que estaba bien, y el reparto parecía cumplidor (nombres como William H. Macy o Robert Duvall deberían ser una garantía, pero en los tiempos que corren, no hay actor que garantice una buena película), pero no me esperaba un guión tan jodidamente divertido.

Vi la peli con mi hermano y mis padres, y puedo asegurar que aflojamos la mandíbula a gusto en mogollón de ocasiones (impagable el personaje de Rob Lowe). Y es que, independientemente de lo bien que puedan estar los actores, “Gracias por fumar” es una película “de guión”, de esas que pueden costar una miseria y de todos modos funcionan (no es el caso, aunque tampoco es una producción excesivamente costosa).

Tiene la acidez de “El hombre del tiempo” de Gore Verbinsky (una de esas buenas películas que pasan desapercibidas, incluso con Nicolas Cage en el cartel) y el sentido del humor irreverente de “Los Simpson” o “Padre de Familia”. Está plagada de frases ingeniosas, es una dura crítica hacia el capitalismo inmoral y la política empresarial estadounidense (que es como decir que arremete contra EE.UU. en sí, porque todo el país se basa en la política empresarial) y además reflexiona sobre si es práctico, en el mundo en que vivimos, tener un código moral regio.

¿Qué más se puede pedir?

sábado, febrero 03, 2007

Finding Nacho Vegas


Tras escuchar “El tiempo de las cerezas”, de Enrique Bunbury y Nacho Vegas, me doy cuenta de que me gustan muchísimo más las canciones del segundo (ése de la foto, totalmente desconocido para mí) que las del primero (que era por quien me interesaba, a priori, este disco). Así que estoy lanzado a la caza de más y más trabajos de Vegas, autor de unas letras cojonudas, con un toque triste y cínico a la vez, y una voz totalmente acorde con este sentir.

De todo lo escuchado me quedo con dos canciones, "El hombre que casi conoció a Michi Panero" (epitafio descreído de un mediocre en clave de buen rollo), y ésta que dejo aquí, muy acorde con el momento, y que se titula "La pena o la nada":

“Sé que tiempos más duros
aún están por venir,
que algunos días de mayo son
más lluviosos que los de abril.

Me clavaste ambos ojos,
y aún recuerdo en tu voz:
la vida es parte buscar placer
y parte hallar dolor.

Y en tu mirada mojada
vi que rezabas por mi alma, oh señor.
Y te vi llorar, un río a cada lado
de tu rostro sin desmaquillar,
como la propia Katy Jurado
con las nubes negras detrás.
Te vi llorar, y qué podía hacer,
(qué podía hacer)
sino huir y así poder ponerme yo a llorar también.

Y en tales circunstancias,
cómo iba yo a actuar,
mi alma se volvió ancla,
te oí, cansada de naufragar.
Pero aunque ahora haga un fuego,
o brille en el cielo el sol,
sólo son tus dos ojos
los que a mi vida traen luz y calor.

Y en tu mirada mojada
vi que rezabas por mi alma, oh señor.
Y te vi llorar, un río a cada lado
de tu rostro sin desmaquillar,
como la propia Katy Jurado
con las nubes negras detrás,
como el negro escuchando a Van Zandt cantar
"Waitin' around to die",
como Juana de Arco al arder,
como el santo a punto de perder la fe,
te vi llorar.

Y entre el dolor y la nada elegí el dolor,
entre el dolor y la nada elegí el dolor,
entre el dolor y la nada elegí el dolor,
entre el dolor y la nada elegí el dolor.”

Montones de viñetas

Herida de muerte mi ilusión por no poder acudir al Festival de Angoulème (el año que viene, el año que viene, el año que viene…), me puse las pilas con el montículo de lecturas comiqueras atrasadas que se elevaba peligrosamente en el escritorio, amenazando con derrumbarse y aplastar al gato en cualquier momento. Como son unas cuantas cosas, hago resumen rapidillo, aunque algunas merecerían pararse un poco más (y otras, ni mencionarlas). Ahí va:

-Silent Dragon (Andy Diggle/Leinil F. Yu): Diggle es el guionista de “Los perdedores”, una serie resultona de acción y espionaje algo tópica pero que divierte. Yu es uno de esos dibujantes interesantes que, sin embargo, no acaban de convencer. “Silent Dragon” propone una trama cyber-punk de samuráis chachi-guays llena de cacharros hi-tech que no funciona en el guión, que no acaba de gustar en lo ilustrativo y que fracasa estrepitosamente en lo narrativo. Como dicen en mi casa, una mierda. Le doy un 2, porque estoy de buen humor.


-La Conjura de Cada Miércoles: Sectas y paranoias (Sergio Bleda): éste prometía un huevo, y me ha decepcionado enormemente. No sé si es porque cuando leí “El baile del vampiro” yo era más joven e inexperto (debería releerlo, supongo), o si es que Bleda ha empeorado mucho, pero este primer album de “La conjura…” me parece flojito, flojito. Un 4, siendo buenos. Y eso que el dibujo tiene personalidad…

-Fábulas: las crueles estaciones (Bill Willingham/Varios): me pregunto cómo una serie tan mediocre como esta “Fábulas” tiene, por lo general, tan buenas críticas por parte de la mayoría del público. No es que sea malo, sino que, básicamente, es un intento de hacer un nuevo “The Sandman”, desgraciadamente sin el talento literario de Gaiman y sin el buen hacer de los dibujantes que le acompañaban. Un 5 peladillo, peladillo…

-Los Heresiarcas 2: los caminos invisibles (Carlos Portela/Das Pastoras): qué bueno es Das Pastoras. Qué bueno es Das Pastoras. Pero QUÉ BUENO ES DAS PASTORAS. ¿El guión? ¿Eh? ¿De qué me hablas? ¿Guión? ¿Qué es eso de guión? Si puntuo por separado (Guión: 2’5. Dibujo: 9’5), la media me sale a 6. Po bueno, po fale, po malegro. (La imagen, por cierto, es del primer album, no encontré en Google ninguna del 2).

-Rey David (Kyle Baker): la archiconocida historia bíblica de David (ya sabéis, el de Goliat) narrada desde un punto de vista cómico que se torna agrio y dramático de cara a sus últimas páginas. No es el mejor trabajo de Kyle Baker, y de hecho el color es bastante horroroso, pero Baker siempre se mantiene muy por encima de la media (como si eso fuera decir mucho, claro), y su sentido del humor siempre consigue, aún en el peor de los casos, hacerme soltar unas cuantas sonrisas cómplices. Aún así, muy por debajo de “Por qué odio Saturno” o “You are here”. Un 6’5.

-Hulka: Titania (Slott/Bobillo/Pelletier): Intrascendente lectura, pero muy divertida, estupendamente dibujada por Bobillo (los números del otro dibujante, Pelletier, son más sosos), que tiene un estilo perfecto para la comedia. Slott le saca partido a los personajes más estrafalarios del universo Marvel y propone un juego metalingüístico muy chulo con la continuidad. Un 6’5.

-32 de Diciembre (Enki Bilal): Soy un incondicional de Bilal, así que supongo que le perdono casi cualquier cosa. Sé que sus proyectos en solitario suelen tener unos guiones bastante flojos, de difícil comprensión (o nula, más bien), que nos llevan a asentir a cada nuevo giro argumental únicamente por lo hipnótico del envoltorio. Su estética, su imaginario particular y su estilo gráfico son demoledores. Así que no puedo ser justo valorando cada obra suya que leo. Supongo que siendo de cualquier otro autor, le pondría un 5 y me quedaría tan tranquilo, pero es Bilal, Bilal de mis amores, así que no pienso regatear por debajo del 7.

-Iron Man: Extremis (Warren Ellis/Andi Granov): Es cierto que con el espectacular dibujo de Andi Granov, cualquier balbuceo mínimamente inteligible que nos hubiese regalado el guionista mega-hot Warren Ellis hubiese parecido la caña, pero lo cierto es que, para contar la típica historia de actualización-resumen-puesta a punto de personaje, este tomo resulta toda una sorpresa, quizás no por ser brillante, sino por estar simplemente bien hecho. Esta debería ser la calidad media exigible a un tebeo de super-héroes. Un 7.

-Cuaderno de Viaje (Craig Thompson): Después de leer “Blankets” y elevarlo a los altares de esa preciada minoría conocida como “MIS COMICS FAVORITOS DE TODOS LOS TIEMPOS”, ya me tardaba conocer alguna otra obra de este autor, Craig Thompson. Y aunque este no es exactamente “el nuevo libro de Craig Thompson”, como el propio autor aclara en el prólogo (sino que es un diario del viaje que hizo por África y Europa durante la gira de presentación de “Blankets”), sí sirve de sabroso piscolabis hasta que podamos leer algo nuevo suyo (o hasta que se reedite el agotadísimo “Adiós, Chunky Rice”, que qué ganas le tengo, carajo). Un 7’5.

-Sleeper: a su suerte (Ed Brubaker/Sean Phillips): aunque los números contenidos en este tomo ya los tenía de cuando Planeta los editó en grapa, para un vicioso comprador compulsivo como yo, cualquier reedición de sus “obras de culto” siempre supone un nuevo desembolso (sobre todo si se pasa de la edición más cutre y perecedera del mundo, las 24 páginas en grapa, al tomo recopilatorio, aunque en este caso sea en tapas blandas). Sea como fuere, “Sleeper” merece esta nueva edición, más aún cuando el plan de publicación incluye la ansiada segunda temporada que cierra la colección, y que quedó inédita en su día. Así, serán en total cuatro tomos (más “Point Blank”, la soberbia precuela recopilada también en tomo hace unos meses). De lo mejor que se ha publicado en cuanto a super-héroes en años. Y además dibuja Sean Phillips, que mola un mazo. Un 8’5.

Götterdammerüng rollito maya



Después de tanto oír hablar de esta película, precedida de una polémica inmerecida y absurda, ya que no es más que una peli de acción como otra cualquiera, con una pequeña moraleja ecologista/tradicionalista/familiar, sí, pero básicamente blockbuster de acción palomitera, ya puedo opinar con conocimiento de causa.

La aventura del clon de Ronaldinho (es clavado, lo juro) contra los malvados mayas (habrá quien vea en estos a los judíos a los que tanto denosta Gibson, aunque podéis creerme que yo no encontré ni rastro de mensaje antisemita en todo el metraje… pero claro, yo soy de esa minoría con estómago a la que le gustó “La Pasión”, y no poco, he de decir) cumple perfectamente con todo lo que se le puede exigir a un producto del palo: visualmente asombrosa, con un diseño de producción IM-PRE-SIO-NAN-TE, unos actores cumplidores (sin excesos, ¿eh?), una dirección adecuada y un ritmo trepidante. El guión, más plano que una tabla de planchar, consigue no obstante dar todo lo que, a priori, se prometía. Vamos, que bastante bien. Divierte, engancha y no se tambalea.

Otra cosa es eso que se dijo por ahí de que “es la mejor película de acción de la historia”. A la gente le encantan esta clase de etiquetas, supongo.

Lo de rodarla en idioma precolombino y proyectarla con subtítulos, todo un acierto, sin duda. Consigue que nos creamos un poco más esa alienígena (por desconocida) cultura maya, efecto que se refuerza con el uso de la cámara al hombro y esa cercanía física con todo lo plasmado en pantalla.

Va a ser, en el fondo, que Mel Gibson es un tío listo y con muy buenas ideas. Aunque claro, conviene dejarse a las puertas de la sala el juicio que cada cual tenga de sus polémicas opiniones… (porque no voy a negar que facha, el tío es un rato largo).

El nuevo acierto de Iñárritu


Aunque más tarde de lo previsto, por fin he podido ver “Babel”, una de las películas con más candidaturas a los Oscar de este 2007.

Antes de nada, debo decir que las dos películas anteriores de Alejandro González Iñárritu, "Amores perros" y "21 Gramos", me parecieron en su día sobresalientes, dos ejemplos de cómo hacer buen cine que llegue al espectador, con guiones blindados, actores en estado de gracia y una realización técnica brillante.

Así que supongo que es por ello que, aún siendo una película demoledora, esta historia de dramas humanos unidos tangencialmente por un disparo de rifle en Marruecos me ha parecido ligeramente decepcionante. Y sé que no debiera ser así, porque “Babel” tiene todo lo que se le podría pedir a una GRAN película, pero así es como me sentí yo al salir del cine.

Quizás no sea la mejor película de las tres que lleva firmado su director. Quizás sí lo sea, y la diferencia de apreciación la supone el hecho de que no la fui a ver el día adecuado. Sólo sé que le faltó un pequeño “algo” que las otras dos sí me dieron en su momento.

Y, pese a ello, se trata de una de las mejores películas que he visto en cine en los últimos meses, y de lo mejorcito estrenado durante el 2006.

Vuelve el campeón (sí, otra vez)

Rocky Balboa. O sea, Rocky 6 (o igual es Rocky VI, nunca sé si las pelis se numeran con números romanos o de los otros). Stallone se sube otra vez al ring para escribir, dirigir y protagonizar una nueva entrega de su personaje más recordado (ex-aequo con John Rambo, of course).

¿El resultado? Rocky 1 (ó I) + 35 años = Rocky Balboa.

¿Es una buena película? No. ¿Es una mala película? Tampoco. ¿Es divertida? Sí. ¿Es previsible? Un mogollón, oye. ¿Es Stallone un buen director/guionista? NNNnnnnsssssíiiii. El caso es que la película funciona si uno pone el nivel de exigencia en modo “voy-a-ver-a-Stallone-haciendo-de-Rocky-otra-vez-y-quiero-pasármelo-bien-y-olvidarme-de-si-esto-es-buen-cine-o-no”. O igual es que a mí me gusta ver a señores de 60 y pico tacos haciendo sentadilla con mogollón de kilos encima. Así de rarito que es uno, jajaja.

Si no os gustó Rocky I (ó 1), no vayáis a verla. Si os gustó, id, lo pasaréis bien. Si os gustaron las otras 4 de en medio, consultad a un especialista, porque es grave.