sábado, febrero 11, 2012

American Horror Vacui

Contiene el libro “Hervir un oso” de Jonathan Millán y Miguel Noguera una idea brillante (llamar “chistes” a las ocurrencias de esta pareja surreal me parece erróneo) a propósito de la película “El exorcista”. Proponen los autores la máxima de que cualquier situación, por dramática o terrorífica que se presente, acaba adquiriendo carácter de normalidad si se prolonga demasiado en el tiempo. La representación de este principio (podéis ver la imagen aquí; me temo que sólo encontré una versión de buena calidad en inglés) muestra, por ejemplo, que pasados varios meses desde que comenzó la posesión de Regan, el Diablo y el padre Karras han establecido una relación laboral ordinaria en la que el sacerdote ficha cada mañana al acudir a su puesto de trabajo y su Adversario le da los buenos días con total naturalidad, listo para afrontar una nueva y tediosa jornada de protocolo exorcizante.


Esta misma máxima es también aplicable al programa de televisión “American Horror Story”, creado por los ideólogos de “Nip/Tuck” y “Glee”, Ryan Murphy y Brad Falchuk. La nueva serie, emitida en EE.UU. por la cadena FX y que próximamente se verá en abierto en España a través de Cuatro, es una apuesta por el género de terror a años luz de tímidos exponentes procedimentales como “Buffy Cazavampiros”, “Entre fantasmas” o “Sobrenatural”. La principal diferencia entre “American Horror Story” y sus antecesoras es que la producción de Murphy y Falchuk no busca otra cosa que dar miedo y pone toda la carne en el asador para lograrlo.


¿La sinopsis? Unos trasuntos guapos, limpios y aseados de Jack Torrance y Rosemary Woodhouse atraviesan una crisis matrimonial y deciden solucionarla mudándose con su hija, una versión femenina, adolescente e inadaptada de Cole Sears, a la mansión de Amityville. O, al menos, a una casa que se le parece una barbaridad. Para redondear la jugada, su vecina es la pérfida Jessica Lange, madre de una extrovertida muchacha mongólica que sabe cosas (y así lo insinúa cada vez que abre la boca). Demonios, ¿qué podría salir mal?


Las primeras sensaciones que transmite “American Horror Story” son muy prometedoras. Pese a que el ratio de clichés por minuto se dispara desde la primera secuencia del capítulo piloto, a continuación unos fabulosos títulos de crédito y un importante trabajo de ambientación y montaje logran generar ese mal rollo que la serie busca a toda costa. Es terriblemente efectista, sí, y su argumento a duras penas se sostiene si uno no pone de su parte dosis masivas de suspensión de la incredulidad, pero no puedo negar que los tres o cuatro primeros episodios de la serie me lo hicieron pasar francamente bien con sus ingentes dosis de sexo, violencia y sustos fáciles.


Luego, como ocurre con la versión de “El exorcista” propuesta en “Hervir un oso”, lo particular se vuelve general y lo terrorífico se transforma en tedioso. Fantasmas y más fantasmas van apareciéndose a la familia protagonista, cuyo comportamiento es cada vez más errático e incomprensible, y la escalada de truculencias y despropósitos apenas consigue arquear la ceja del respetable, que termina asistiendo al batido de referencias con crecientes indiferencia y perplejidad. Los actores, especialmente Jessica Lange (que está soberbia, sí), Frances Conroy (para siempre en mi memoria como la entrañable y desquiciada matriarca de los Fisher en "Six feet under") y Taissa Farmiga (que no puede negar su parentesco con la madurita seductora que traía de cabeza a George Clooney en “Up in the air”), ponen todo de su parte para defender un producto más simple y menos sutil de lo que vaticinaban sus primeros acordes, y es por ellos y por el morbo de saber qué chorrada/atrocidad se les ocurrirá a los guionistas a continuación por lo que uno acaba tragándose los doce capítulos que conforman esta ensalada de tópicos a la que le sobran giros de guión, homenajes indisimulados y transiciones por corte (hay conversaciones entre dos personajes ¡sentados! que cuentan con más de 200 planos por minuto).


“American Horror Story” es una serie moderadamente entretenida que comienza próxima a “Darkness” (aquella cinta de Jaume Balagueró que iba tan sobrada de atmósfera y tan escasa de ideas originales) y termina pareciéndose demasiado a “Casper”. La segunda temporada ya ha sido anunciada y, dada la naturaleza autoconclusiva de esta primera tanda de episodios, sorprende que también se haya confirmado el regreso de varios de sus intérpretes. El que todavía no sabe seguro si volverá a asomarse a esta celebración del horror vacui del horror es un servidor. La decisión dependerá, supongo, de lo que me ofrezca para entonces el menú catódico.

6 comentarios:

Nemo dijo...

Oh, no, not me, que decía la canción.

Jero dijo...

Pues espera a leer mi opinión de "Los descendientes"...

Nemo dijo...

A ver si hacemos pleno. Por ahora vamos dos de dos.

Quela dijo...

mmm la tenía en la recamara para ver, peeero ahora... jaja bueno, le daré una oportunidad. Por otra parte, seguro que ya tenías noticias de esta, pero aquí te dejo el link, a ver que te parece (yo, por momento no opino) http://www.youtube.com/watch?v=xSW-47kZEF8.
Por cierto, tengo que mandarte el link, del wordpress (donde tengo la página del proyecto sobre biblioteca del que te hablara, va lento, pero va jaja; el chico que trajeron al fina, sinceramente, no tiene comparación a lo que podrías haber hecho tu con mis pequeños demonios)
Bicos, ah! y haciendo limpieza por el negocio, encontré un par de posters que os tengo guardados ;)

Kike Morales dijo...

De las pocas series nuevas que he visto este año, y de las pocas que he ido siguiendo antes de su estreno, a mi AHR no me convenció ni en el piloto, y no fue por falta de ganas, tenía bastantes esperanzas puestas en ella. Tal y como dices, quizá fue la sucesión casi eterna de tópicos lo que me hechó para atrás, o quizá la perspectiva de añadir otra serie mas a mi interminable lista de cosas semanales a bajar jajaja.

De todas todas, saco en limpio ese libro de Jonathan Millán y Miguel Noguera, al que desde ahora ya le tendré echado el ojo por si lo veo por ahi para hacerme con uno.

¡Por cierto! ¿Le has pegado un vistazo a The Killing? Para mi sin duda una de las mas gratas sorpresas televisivas del año pasado.

Jero dijo...

Quela: ésa de "Grimm" me recuerda demasiado a "Buffy Cazavampiros" o "Supernatural" y me tira un poco para atrás. No estoy yo para series de "un capítulo = un monstruo". De las procedimentales ahora mismo sólo veo "Person of interest" porque es una tontería divertidísima, pero tampoco creo que vaya a seguirle el rastro más allá de su primera temporada (o mucho cambia la cosa, claro). Y ya siendo malvado: ¿eso es un trailer? ¡Wow, si te revienta todo el capítulo, final incluido! Cuando quieras mándame el link, que seguro que al final quedó muchísimo mejor de lo que dices ;) Bicos! (y gracias por esos posters)

Kike: entiendo perfectamente a quien el piloto de "American Horror Story" le haya decepcionado. Esos tópicos, como bien dices, son insalvables. A mí me engancharon el ritmo y lo pasado de rosca del asunto, pero por desgracia luego la serie fue incapaz de ofrecer nada que no fueran precisamente ritmo y descontrol argumental. "The Killing" la tengo en la recámara junto a otras muchas. Yo también tengo una lista interminable de series por ver y no parece ir acortándose, precisamente. De las últimas estrenadas, ésa que mencionas, "Homeland" y "Hell on Wheels" son las que más curiosidad me generan...