lunes, enero 05, 2009

True blood: Temporada 1

Al parecer, los vampiros se han vuelto a poner de moda. Así lo demuestra el hecho de que coincida en cartelera la película que adapta la novela de éxito masivo “Crepúsculo” con dos series de televisión que versan sobre el tema: “Moonlight”, de la que poco tengo que decir, y “True blood”, sobre la que sí pienso extenderme algo más.

La premisa argumental de “True blood” es la siguiente: después de que un laboratorio científico japonés consiga fabricar sangre humana artificial con fines médicos, los vampiros deciden que, ahora que ya no están obligados a cazar personas para sobrevivir, es el momento de “salir del atáud” y hacerse públicos, intentando convivir con los humanos en sociedad. Por supuesto, no todos los vampiros han decidido ponerlo fácil y tampoco todos los humanos están dispuestos a admitir a los chupasangres en su vida diaria. En este contexto, Sookie, una camarera telépata que vive en Bon Temps, un pueblecito de Nueva Orleans, conocerá a Bill, un vampiro que ha regresado a su hogar para reclamar legalmente las tierras que un día (hace más de 200 años) le pertenecieron.


A partir de este chica-conoce-a-chico-inmortal que poco tiene de innovador, la serie parece seguir dos direcciones diferentes que, no obstante, consiguen transmitir una poderosa sinergia: por un lado está el aspecto más manido del vampirismo, con trama de asesinatos en serie incluida, además de algunos momentos gore y un sentido del humor macabro que la acercan a productos del estilo “Abierto hasta el amanecer”. Por el otro tenemos la mano maestra del productor, director y escritor Alan Ball, responsable de la inolvidable “Six feet under”, quien afortunadamente maneja el timón que guía “True blood” hacia el terreno sociológico, consiguiendo un excelente retrato de la vida en la Norteamérica profunda. Racismo, superstición, drogadicción, una poco velada crítica hacia la clase política y la Guerra de Irak y, sobre todo, la hipocresía humana al descubierto (no en vano Sookie puede oír lo que la gente de su alrededor está pensando) se dan así la mano con la violencia, el humor negro y los típicos momentos de “scream queen”, logrando un equilibrio entre el cine de terror de serie B y el drama humano que resulta sorprendentemente acertado.

De todos modos, servidor prefiere una buena discusión entre Tara (la mejor amiga de Sookie) y su madre alcohólica que cualquier escena vampírica que la serie pueda ofrecer, porque sin duda es en los personajes y sus motivaciones donde reposa la fuerza de “True blood”, independientemente de que estos estén vivos o no-muertos. Al fin y al cabo, ésta es la única serie de televisión en la que uno puede ver a un chupasangre jugando a la Wii o comentando lo engorroso que es escribir mensajes de móvil. Nada más lejos del Drácula de Bram Stoker, desde luego…



Así, “True blood” se convierte en una autentica serie con vampiros (y no “de vampiros”) para adultos, más allá de imágenes estereotipadas y modas pseudo-góticas (de las que se despacha a gusto, por cierto).

Ahora, tras la estupenda experiencia de los 12 episodios emitidos durante 2008, toca esperar con los dientes largos (perdonad el juego chorra de palabras, pero es que estaba a huevo…) hasta el verano, momento en que se estrenará la segunda temporada.

3 comentarios:

Silvia dijo...

De momento es que solo he visto dos capítulos...lo mejor de la serie para mí es Anna Paquin.
El hermano chuscador-musculitos sin cerebro me recuerda a Joey de Friends, y en las escenas de vampiros me tengo que tapar los ojos porque me da un poco de asquito... ¿es que es un poco gore no?
Aún así tiene buena pinta, a ver si saco tiempo..

Jero dijo...

Yo creo que los capítulos realmente decisivos son el 5º y el 6º. A mí fue ahí donde me ganó la serie. Y sí, Anna Paquin es una pedazo de actriz, desde "El piano" hasta nuestros días (aunque yo me la pido en "La última noche", jeje).
Y sí, es un pelín gore, pero es que una de vampiros sin sangre no es realmente una de vampiros, ¿no?

Silvia dijo...

Voy por el 4º capítulo y ya me gusta más.. ¿sabes lo que me ha llamado la atención un montón? la escena del gatillazo del hermano chuscador, porque se raya y se quita el condón... jajaja...ya se que es una tontería pero de normal en las series y películas suele ser más idílico y esas cosas no aparecen...
A ver si veo el 5º y el 6º estos días, igual mejora más la cosa..
Buen finde Jero, cuida con la nieve!