domingo, octubre 28, 2012

Corrientes circulares en el tiempo

Me encantan las historias de viajes en el tiempo. El problema es que se trata de un subgénero de la ciencia-ficción en el que es tremendamente fácil cometer un gazapo en cuanto a la lógica interna del relato. Al respecto, lo reconozco, soy un espectador/lector particularmente quisquilloso. Las narraciones que utilizan como leit motiv el viaje temporal apenas admiten dos opciones: o bien el porvenir es inmutable y el viajero temporal sólo puede ser testigo de una realidad ya conocida, o bien existe un multiverso constituido por futuros posibles que se bifurcan infinitamente. Salirse de estas dos pautas o, peor aún, intentar combinarlas, da como resultado tomaduras de pelo del calibre de “Terminator 3”, “El efecto mariposa” o toda la trama relativa a los saltos temporales en la teleserie “Misfits”.


Por eso fui al cine a ver “Looper” con una mezcla de excitación y cautela. Porque se trata de una producción de ciencia-ficción escrita y dirigida por un tipo (Rian Johnson) fogueado en la libertad creativa del cine independiente (ahí está su deslumbrante debut en “Brick”) y responsable de un par de episodios de la maravillosa “Breaking Bad”; protagonizada por un reparto de lo más atractivo y centrada en el fascinante tema de los viajes en el tiempo. Cuando las luces se apagaron y la proyección comenzó, parecía claro que sólo había dos formas de salir de aquella sala 120 minutos después: admirando “Looper” por su rigor o maldiciéndola por su tramposo guión.


El argumento del film sitúa al espectador en el año 2044. Aunque en esa fecha los viajes en el tiempo aún no han sido descubiertos, en el plazo de otros treinta años sí lo serán. Como en ese (aún más) futuro 2074 los métodos de investigación criminológica-forense son prácticamente infalibles, las mafias con acceso a la tecnología de desplazamiento temporal eliminarán a sus víctimas enviándolas a 2044, cuando unos asesinos especializados llamados loopers les darán matarile y se desharán de un cadáver que, a efectos legales, ni siquiera existe. El protagonista del film es Joe, un looper cuya cómoda y amoral existencia se desmoronará cuando deba afrontar el último cometido de todos los miembros de su gremio: eliminar a su futuro yo, enviado desde el mañana para “cerrar el bucle”.


Partiendo de esta premisa, Johnson logra concretar una propuesta casi insólita en los tiempos que corren: una película de ciencia-ficción para adultos, con clara vocación comercial, que no descuida el retrato de personajes, que no toma por estúpido al espectador y que además encuentra por el camino su propia personalidad, heredada pero no fotocopiada de esa larga tradición fantástica que va desde el inevitable referente distópico de “Blade Runner” hasta el anime japonés (con Katsuhiro Otomo a la cabeza) pasando por el primer “Terminator” de James Cameron y obviando (afortunadamente) que alguna vez existió algo llamado “The Matrix”. “Looper” es una cinta con redaños, que no se amedrenta ante las decisiones difíciles, que no resulta predecible por mucho que uno reconozca los múltiples lugares comunes del género y que además posee pegada emocional. La clase de cinta que podría haber firmado un David Cronenberg o un Paul Verhoeven en los años 80 (cuando el fantástico todavía no había sido prostituido e infantilizado desde los despachos de Hollywood en aras del negocio fácil), y que a estas alturas uno sólo podría imaginarse en manos de Christopher Nolan o de, tal vez (y sólo tal vez), un inspirado Vincenzo Natali.


Quizás la mayor virtud de “Looper” sea su calculado sentido del equilibrio: formalmente atrevida sin caer en el mero ejercicio de estilo, plena de ritmo y escenas trepidantes sin resultar gratuita en términos de pirotecnia, narrativamente compleja sin devenir jamás confusa, asentada en un genuino sentido trágico sin hacer ascos a puntuales apuntes humorísticos, montada con mimo (soberbio uso de las elipsis y de, claro, los saltos temporales) e interpretada con convicción por un reparto sólido que rehuye el histrionismo en el que a veces caen, acomplejadas, las cintas del ramo. No hay en “Looper” un solo actor que desentone: ni el carismático Bruce Willis (que interpreta al Joe viejo), ni la cautivadora Emily Blunt (cuyo personaje posee una presencia en la trama que va mucho más allá del presumible interés romántico por parte del protagonista), ni los secundarios Paul Dano (espléndido, como de costumbre) y Jeff Daniels (a quien reconozco haber cogido simpatía tras redescubrirlo, tantos años después, en “The Newsroom”). Todos cumplen con holgura su cometido, por vertebral o testimonial que éste resulte.


Mención aparte para un Joseph Gordon-Levitt titánico, que asume aquí un doble desafío actoral: por un lado, sacudirse la imagen de “niño bueno” apuntalada en títulos como “(500) days of Summer” o (la incomprensiblemente inédita en España) “50/50” encarnando con convicción al joven y salvaje Joe, y por el otro hacerlo siguiendo el hierático libro de estilo interpretativo de Bruce Willis. El protagonista de “Hesher” (también inédita en nuestro país, qué cosas) triunfa clamorosamente en ambas facetas, ayudado por una caracterización facial excelente que, unida al talento del actor, hace que uno jamás dude que ambos intérpretes son el mismo personaje en distintos momentos de su vida.


El resultado es una película tan intensa y entretenida de cabo a rabo que hasta un purista de la lógica espacio-temporal como yo ha abrazado tras la proyección una insospechada tercera opción: olvidarme alegremente de las farragosas implicaciones de sus sinsentidos temporales (que los hay) y caer rendido a los pies de su rotunda inteligencia cinematográfica y su arrollador encanto de tragedia griega futurista.

Suena a oxímoron pero no lo es: 2012 ya tiene su blockbuster de culto.

8 comentarios:

David GB dijo...

Creo que coincido en toda tu reseña salvo en el entusiasmo. Looper me pareció divertida e inteligente (no tan compleja como pudiera parecer), pero no tan memorable como Origen o, mucho menos, Matrix, quizás por las expectativas que había generado tras su paso por Sitges... Por cierto, ¿me ha parecido entender que Matrix no te parece sublime? Lo digo para retirarte la palabra durante un par de entradas, jeje.

Ah, y el blockbuster de culto de la temporada es Argo, créeme.

Jesus dijo...

Hey Jero!, cuanto tiempo sin escribirte por aquí, jejeje. Pues tío, fui a verla el otro día, y la he encontrado entretenida, pero tampoco una película realmente memorable, no se, la vi algo previsible y con una historia un poco sosilla (y no por falta de acción jejeje). Puede que también llevase las expectativas muy altas. Un saludo desde el sur tío!

Sigrid dijo...

Pues a mí me entretuvo muchísimo y coincido plenamente con la redención del "niño bueno" que tú dices. También es divertida, pero como dice David no la encuentro tan memorable (Y quizás también por haber creado en torno a ella unas altas expectativas). Eso sí: yo le cortaba unos veinte minutitos de metraje.

Kike Morales dijo...

Yo que soy también muy fan de los viajes en el tiempo (y no hace falta mucho para contentarme, "El Sonido del Trueno" me resultó entretenida, fíjate tu), pero no pude evitar salir de "Looper" un poco decepcionado.

No creo que sea un mal film ni mucho menos, de hecho suscribo todas las virtudes de las que hablas aquí, pero creo que lo que me dejó tan frío fue más bien cosa del ritmo de la peli: el primer "acto" me tenía babeando, pero desde que aparece Emily Blunt se me hizo muy lenta, y al final se la ve venir demasiado como para el tiempo que se toma para contar las cosas.

charlie furilo dijo...

Joder, ya decía yo que sonaba el tal Rian Johnson!!! A mi "Brick" me pareció cojonuda, Joseph Gordon Levitt es uno de los mejores actores del panorama actual y, los viajes temporales me molan - entre otras cosas por los debates que tengo con mi mujer cada vez que vemos una peli del tema, según ella, todas, y cuando digo todas, tienen fallos, incongruencias y cagadas espacio-tiempo (aun recuerdo cuando en "Lost" empezaron con el tema..jajaja: la van a cagar, la van cagar, me decía y
vaya si lo hicieron). En fin, que leída tu reseña y alguna critica positiva de colegas, me apetece verla y creo que me gustara. Saludos, camarada!!!

Jero Piñeiro dijo...

David GB: "The Matrix" (la primera) en su día me dejó la mandíbula desencajada y los ojos en órbita. Actualmente me sigue gustando, pero menos. Lo que sí me repatea es la influencia tan nefasta que tuvo a nivel estético y narrativo en gran parte del cine fantástico que se ha hecho desde entonces. A eso me refiero cuando comento que, por suerte, "Looper" está lejos de ese terreno. "Origen" me parece la mejor peli de ciencia-ficción que he visto en mucho, mucho, muchísimo tiempo, y cuando la comparo con "Looper" no lo hago tanto en términos de calidad ("Origen" me parece mejor) sino de espíritu: ambas son cintas con vocación comercial que no desdeñan el drama personal ni tratan al espectador como un idiota para hacer la película más asequible a todos los públicos. "Argo" está en la lista de futuribles, pero tal y como está la economía y dado que la próxima será (sí o sí) "Skyfall"... pues eso, que toca ser más selectivo con las visitas al cine de lo que me gustaría.

Jesús: siempre es un placer leerte (también) por aquí, tío ;) Quizás yo iba muy mentalizado sobre qué esperar de la "Looper", porque cumplió plenamente mis expectativas, que no pasaban por descubrir una nueva "Origen" o una nueva "The Matrix", sino algo más en la onda de serie B de "Cypher" o "Días extraños". De hecho, una de las cosas que más me gustan del film es su modestia, su manifiesta falta de interés es demostrar que es más lista de lo que realmente es.

Sigrid: aunque sé que me repito, reincido en lo que comentaba en el facebook; debí dejarme la capacidad crítica fuera de la sala, porque me lo pasé tan bien que no le vi esos fallos de ritmo que tú (y más gente) le achacáis. "Looper" me agarró con fuerza desde el principio y no me soltó hasta el final.

Kike: es cierto que hay dos películas en una sola, y que la aparición de la Blunt es la que señala el salto de una a otra. Lo que pasa es que a mí ambas me gustaron una barbaridad. No he visto "El sonido del trueno", pero el relato de Bradbury es tremendo (y tengo perdida por casa una adaptación al comic dibujada por Richard Corben absolutamente espectacular).

Charlie: "Looper" también tiene su ración de inconsistencias espacio-temporales, pero a mí me han molestado mucho menos que en otros casos (hay pelis de ci-fi como "Minority Report" o la misma "The Matrix" que se dan mucho más por saco a su propia lógica interna y la gente se lo perdona, así que...). Pero bueno, como dice tu chica, todas las tienen. Eso sí, ¿habéis visto "Primer"? Porque con esa podéis estar debatiendo hasta que tus retoños se licencien en la universidad, jajaja. Espero que te guste, camarada.

tenenbaum dijo...

No sabía yo si te iba a gustar o te iba a pasar como con "Drive", jejeje. Afortunadamente, ha sido lo primero. A mí me recordó un poco a "12 Monos": ya sabes, viaje en el tiempo, Bruce Willis, pero, sobre todo, por la forma de hacer (no se le va la pinza con los efectos especiales y esas cosas). Por el resto, influencias de "Akira" (ese niño), de "Blade Runner" al principio, por supuesto y muchas más, seguramente.
Pero una buena peli de cine fantástico, al fin y al cabo. Si otros años fueron "Super 8" o "Inception", ahora le toca a "Looper".

Jero Piñeiro dijo...

Es cierto, Tenenbaun: los rasgos comunes con "12 monos" son evidentes. A mí me ha gustado más que "Drive", desde luego, pero ya sabes que ahí va a costar que nos pongamos de acuerdo, jajaja. A falta de dos meses para terminar el año, para mí "Looper" se posiciona claramente como el sleeper de la temporada (aunque vistas las expectativas que tenían puestas en ella los demás comentaristas no sé si el término se ajusta en este caso a la realidad...)