sábado, mayo 01, 2010

Alicia: la de Burton, no la de Carroll.

Vaya por delante que no soy un gran fan de Tim Burton.

Después de completar una década sobresaliente entre 1989 y 1999 (“Batman”, “Eduardo Manostijeras”, “Batman vuelve”, “Ed Wood”, “Mars attacks!” y “Sleepy Hollow”), el realizador más sobrevalorado del cine actual se ahogó en el vaso de su propia genialidad y entregó una serie de cintas que parecían traicionar toda su obra precedente hasta la fecha. Si descontamos “La novia cadáver”, notable película de animación stop-motion que recientemente fue humillada (debido a una manifiesta superioridad) por “Los mundos de Coraline” de Henry Selick, bien podría decirse que del Burton pre-Ichabod Crane no queda ni rastro. Si acaso, su buena química con el actor Johnny Depp, siempre solvente incluso en medio del mayor de los despropósitos.


Es por ello que de la reciente “Alicia en el País de las Maravillas” no me esperaba demasiado. Tampoco ayudaron a mejorar mis pobres expectativas la infinidad de críticas (algunas más profesionales que otras, dicho sea de paso) que le daban palos por todas partes.

No deja de ser curioso, por tanto, que contrariamente a la mayoría de bloggers que divagan (cual servidor) sobre cine de actualidad, posiblemente ésta haya sido la película de Burton que más me ha gustado en mucho tiempo. No porque sea una gran película sino porque, siendo honestos, las otras han dejado mucho que desear (lo de “El planeta de los simios” fue directamente bochornoso).


Existen dos formas de afrontar el visionado de la Alicia de Burton. Ambas son perfectamente legítimas (o quizás no, aquí hay espacio para el debate), pero una está encaminada desde un buen principio a la decepción más absoluta: aquélla que parte de la obra de Lewis Carroll. La otra, basada en el presupuesto de que la película sólo se apropia de conceptos del original literario para hacer con ellos lo que se le antoje, puede traer consigo una inmerecida indulgencia, sí, pero también la posibilidad de disfrutar de una propuesta que de otro modo conseguirá que más de uno se rasgue las vestiduras. Un poco como pasaba con el "Sherlock Holmes" de Guy Ritchie, que poco o nada tenía que ver con las aventuras que su creador Conan Doyle firmó para el personaje.

Burton (junto a la guionista Linda Woolverton) se toma tantas licencias como puede para rescribir el País de las Maravillas como una suerte de Narnia, Fantasía o Nunca Jamás (los paralelismos con el vergonzoso “Hook” de Spielberg no son pocos, me temo) en la que la deliciosa ilógica demente de que hacían gala en los libros sus habitantes se ha visto sustituida por una mezcla de sentimentalismo Disney y majaradería típicamente burtoniana que tanto recuerda a sus mejores films (“Bitelchús”) como a los menos acertados (“Charlie y la fábrica de chocolate”).


Yo personalmente no he tenido ningún problema en asumir esta película como la Alicia de Burton y no la de Carroll. Y precisamente por eso me he pasado un rato entretenido visitando el País de las Maravillas de Burton (y no el de Carroll), esuchando las marcianas conversaciones entre el Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo de Burton (no los de Carroll) o comprobando cómo la épica infantil de la saga de “Harry Potter” (ni de Burton ni de Carroll, sino de la Rowling) se colaba por la puerta trasera para dar las últimas pinceladas de comercialidad a una digna cinta fantástica, producto de su época, algo simplona, predecible y tal vez olvidable, que me llenó los ojos con un diseño de producción de matrícula de honor y los oídos con una banda sonora de las que ya no se le recordaban al señor Elfman (otro habitual del cine de Burton).


También es menester romper una lanza en favor del ajustado reparto, ya sea por aquellos actores que aparecen físicamente en la cinta como por los que prestan su voz (no sé cómo será el doblaje, yo la vi en V.O. subtitulada) a las criaturas recreadas mediante CG. Todos están estupendos (incluso Mia Wasikowska, de quien tan malas opiniones habia leído y a la que no obstante tenía bastante fe después de su excelente interpretación en la serie “In treatment”). Quizás huele un poco el exceso de protagonismo de un Johnny Depp cuyo personaje debería haberse quedado en la mitad de líneas de diálogo, pero supongo que hay ciertos peajes que uno debe pagar cuando rueda una producción de más de 200 millones de dólares.


Prefiero no pensar en qué podría haber salido de aquí si el Señor de los Gotiquillos se hubiese ceñido a lo dispuesto por Carroll sobre el papel. Tal vez hablaríamos en términos de “obra maestra” o “regreso triunfal” (el flashback donde se recrea el viaje original de Alicia al mundo inferior es sin duda el mayor acierto de sus dos horas de metraje), pero eso es algo que a estas alturas servidor ya no le demanda a Tim Burton. Con que me entretenga y no sienta que me han estafado los eurillos de la entrada ya me llega. Es triste pero cierto.

El 3-D, eso sí, totalmente innecesario (y la mayor parte del tiempo, inapreciable).

6 comentarios:

Mythos dijo...

Bueno, yo no creo que Tim Burton este sobrevalorado, pero su problema es que su nombre va asociado casi a una marca en sí mismo y mueve mucho merchandising. Y su carrera tiene más de una película excelente como son Eduardo Manostijeras, Ed Wood, Beetlejuice o Batman. Sólo con cuatro películas así ya se merece cierto reconocimiento. Luego ha tenido películas desafortunadas, especialmente El Planeta de los Simios, pero conserva unos visos de calidad y entretenimiento. A mi no me parece que La Novia Cadáver sea inferior a Los mundos de Coraline, más bien al contrario, con la última me aburrí cosa mala con su carencia de ritmo e interés. Y Sweeney Todd me parece muy exagerado ponerlo como lo peor del director. Puede que no llegue a convencer, a mi me gustó sin ser un amante de los musicales, pero creo que esta bien planteada y filmada cosa que no se puede decir de El Planeta de los Simios. Respecto a Alicia en El País de las Maravillas pues aún no la he visto... no me llama la atención y lo que he visto me ha hecho pensar en un nuevo posible caso simiesco. Aunque en lo que estoy seguro es que el 3D es prescindible, como en cualquier otra película (Avatar incluída).

Graimito dijo...

Hola!

he visto tu blog desde "mis comis" y me he decidido a dejarte un comentario.

Sobre la banda sonora de Elfman, me parece que coge mucho de su "Black Beauty", ya que el tema principal es bastante parecido. No me pareció original, contribuyendo a la sensación de aburrimiento de esta "Alicia, de Tim Burton" (XDDD), que hasta la batalla final no consiguió que me interesara por lo que pasaba en la pantalla.

Saludetes!

Laura :) dijo...

Esta vez, no podía estar más de acuerdo contigo.
La verdad es que yo salí del cine un tanto decepcionada: tanta publicidad, tanto merchandising... para esto??? En fin, lo de siempre, películas de menor presupuesto le pueden dar mil vueltas.
Un biquiño!!!

Jero dijo...

Mythos: es verdad que Burton tiene unas cuantas películas magníficas: todas las de los 90 y aún alguna más ("Batman" y sobre todo "Bitelchús"), pero exceptuando "La novia cadáver", las posteriores a "Sleepy Hollow" me parecieron bastante decepcionantes. La mejor sería "Big Fish", que aunque tiene sus aciertos por múltiples razones no me acaba de convencer (entre otras cosas me parece excesivamente pastelosa y con muchos altibajos de ritmo). "El planeta de los simios" es sin duda su peor película pero "Sweeney Todd" también se me antojó en su momento muy mejorable. De hecho yo la encontré aburridísima y con una banda sonora de lo más cansina (y a mí sí me gustan los musicales). No empaticé con ninguno de los personajes y la dirección me pareció totalmente convencional, con un diseño de producción muy cuidado pero en absoluto innovador.

"Los mundos de Coraline", por otro lado, entró directamente (aunque esto es una opinión tan válida como la tuya) en mi top 10 de imprescindibles del 2009. Yo la encuentro sencillamente maravillosa, de lo mejorcito que se ha hecho en animación en muchos años, sólo a la sombra de las mejores de Pixar o Miyazaki (y por encima de algunas de las firmadas por los susodichos). Creo que en esa peli se demostró cuánto había de Burton y cuánto de Selick en "Pesadilla antes de Navidad".

Sólo he visto dos películas en 3-D: "Alicia en el País de las Maravillas" y "Avatar". Con la de Cameron aluciné cosa fina mientras que en la de Burton el 3-D me pareció un timo. De todos modos "Avatar" sigue pareciéndome una peli cojonuda en las 2-D de toda la vida (aún ayer volví a ver la escena del reclutamiento de tribus na'vi antes de la batalla final y se me pusieron los pelillos como escarpias), así que intuyo que todo este hype tecnológico no va a cambiar en absoluto mi percepción sobre lo que mola y lo que no... Yo soy partidario de que sólo se estrenen en 3-D las películas pensadas desde su concepción para ese formato (no con el efecto añadido en post), pero sospecho que, descubierta una nueva gallina de los huevos de oro, la industria no estará por la labor de hacer las cosas como a unos cuantos nos gustaría que fuesen...

Graimito: bienvenido, ante todo. Creo que no conozco ese tema (o banda sonora) que mencionas así que no puedo decirte si se parece o no. De todos modos no me extrañaría en asboluto. Es bien sabido que algunos compositores de BSO's se autoplagian una barbaridad (James Horner al frente) y Elfman no es en absoluto una excepción... A mí la batalla final si que no me pareció gran cosa. La planificación de escenas de acción no es uno de los puntos fuertes de Burton.

Laurita: pues sí, ya ves. Tanto hype para esto. Conste que cada vez más tiendo a no darle importancia a las campañas publicitarias y las cifras previas al estreno y las frases tipo "va a suponer un antes y un después". Normalmente las pelis que más me llenan no son las más publicitadas. Fíjate que este año las más guays que vi mi hermano no las pudo ver porque ni siquiera se estrenaron en Santiago de Compostela...

Mythos dijo...

En lo que dices sobre la trayectoria de Tim Burton estoy en casi todo de acuerdo, incluso con Big Fish que pese a ser una buena película no me acaba de entusiasmar, excepto con Sweeney Todd. Es cuestión de gustos pero a mí me gustó bastante y es un musical en las piezas musicales ya le venían impuestas a Tim Burton, por ello no trabajó esta vez con Danny Elfman, por lo que se tuvo que ver obligado a respetar la partitura de Stephen Sondheim del musical de Broodway en que se basa. Con lo cual Tim Burton se limita a la dirección y ese aspecto es más que notable.

En Los Mundos de Coraline pues sigo pensando lo mismo. Por supuesto que tu opinión es tan válida como la mía o la de cualquier otra persona... espero que no se haya interpretado lo contrario de mis palabras. Los Mundos de Coraline no me gustó por lo que he dicho: no tiene ritmo. Visualmente muy bonita pero, sinceramente, eso es lo más fácil de conseguir en una película de animación... pero que tenga alma, eso ya es más difícil.

En cuanto a Pesadilla antes de Navidad nunca me ha entusiasmado. La vi demasiado mayor supongo pero creo que esta claro que toda la imagineria, la historia y los personajes son totalmente Tim Burton. Henry Selick se encargó del trabajo sucio, sí, de rodar el grueso de la historia planificada por Tim Burtion y siempre bajo la supervisión de Tim Burton porque no es un proyecto que descuidase. Además en el cine de animación es habitual trabajar de esa manera y que haya más de un director asociado. Es un trabajo más en equipo que el de una película corriente y sobre todo en stop motion.

Ayer vi Alicia en el País de las Maravillas. Bonita visualmente pero no tiene más. La reinterpretación de la obra de Lewis Carroll además se queda a mitad de lo que insinua por lo que simplemente se tiene la sensación de estar viendo una historia que se ha visto anteriormente. De lo más flojo de Tim Burton desde luego.

Jero dijo...

Mythos: no parece que vayamos a ponernos de acuerdo, jeje. De todo en lo que no coincidimos, lo más llamativo sigue siendo lo de "Coraline", que para mí tiene más alma ella sola que todas las películas de Burton de los últimos 10 años juntas. Pero vamos, que es una cuestión de gustos y ahí ya se sabe que no hay una verdad única y exclusiva... Por cierto, a mí "Pesadilla antes de Navidad" me parece una obra maestra del cine animado (otra cosa es que me dé grimilla todo el merchandising de la peli que circula por ahí... que también). Y eso que cuando la vi de crío no me entusiasmó, pero años después la volví a ver y flipé mandarinas...