martes, noviembre 02, 2010

El factor nostalgia

“(…)
And in the burst of light that blinded every angel
As if the sky had blown the heavens into stars
You felt the gravity of temper grace falling into empty space
No one there to catch you in their arms
Do you feel cold and lost in desperation
You build up hope but failiure's all you've known
Remember all the sadness and frustration
And let it go, let it go
(…)”


[A veces uno se pregunta por qué sigue dándoles oportunidades a algunos grupos. En el caso concreto de Linkin Park, yo creo que es porque en un momento dado representaron para mí algo más que una simple preferencia musical; porque su debut “Hybryd theory” (un disco estupendo, independientemente de todo lo que viniera después) estuvo muy presente en una época especialmente destacada de mi adolescencia y desde entonces no he podido dejar de tenerles cierta simpatía. Aún hoy, si escucho temas como “Papercut” o “In the end”, una parte de mi cerebro vuela hacia un pasado no tan remoto para traerme de vuelta aquellos días en los que todo parecía tener más sentido. Igual que le ocurrirá, supongo, al heavy cuarentón que aún escucha el “Slippery when wet” y vuelve a sentir las mismas emociones que daban alas a su corazón en 1986. Hasta ahí, asumo, todo correcto. Ahora bien: diez años han pasado ya desde “Hybryd theory” y nada parece justificar la presencia en mi iPod de “A thousand suns”, cuarto LP de la banda californiana (si excluimos el disco de remezclas “Reanimation”). Honestamente, no me molesta demasiado que ahora recuerden más a los Black Eyed Peas (con Chester Bennington ejerciendo de Fergie a tiempo completo) que a aquellos Limp Bizkit o Papa Roach con los que compartieron el pistoletazo de salida del nu metal. Tampoco que alguno de sus nuevos temas parezca una colaboración entre 30 seconds to Mars y Chimo Bayo (de hecho “The catalyst”, contra todo pronóstico, me gusta). Lo que me repatea es que “A thousand suns” se suba de forma oportunista al carro de lo conceptual (con sus canciones cucamente enlazaditas sin interrupciones y sus intros, interludios y outros bien diseminados a lo largo del disco para engordar el tracklist) para disimular malamente el triste hecho de que no hay en todo el álbum más que un par de canciones que puedan ser escuchadas sin ruborizarse. La mejor, sin duda, es esta “Iridiscent” cuyos versos encabezan la entrada. El resto, “The catalyst” aparte, es todo paja.]

[Lo más curioso es que, a pesar de lo dicho, uno siga queriendo verlos en directo cualquier día de estos...]

5 comentarios:

tenenbaum dijo...

Me alegra comprobar que no soy el único que ha escuchado el nuevo disco de Linkin Park movido por la nostalgia. Coincido en casi todo, "Iridiscent" también es mi tema favorito y le veo mucho en común con el último disco de 30 Seconds to Mars. "Hybrid Theory" lo sigo teniendo presente como un buen disco, pero está claro que toda aquella generación (Deftones, Limp Bizkit, P.O.D., Papa Roach...) nunca envejeció nada bien.

Anónimo dijo...

hola buenas.. no he podido evitar leer el post y los comentarios pero creo q deberiais darleuna oportunidad a Deftones ya que su último disco es a mi juicio.. SOBERBIO... muy muy bueno yo creo.


saludosss

Jero dijo...

Tenenbaum: es verdad lo que dices. Escuchados ahora, esos discos suenan "añejos". Y posiblemente si fuesen actuales yo no les hubiera dado ningún crédito musical. Pero por aquel entonces uno llevaba menos rodaje encima y era más impresionable (dios, hablo como un viejo, jajaja). Curiosamente, yo nunca he sido muy metalero (salvo con Metallica, de los que sí, y mucho) y todos estos grupos los comencé a escuchar porque eran lo que les gustaba a algunos de mis amigos. El "Hybryd theory" aún me lo sigo poniendo bastante (no a diario ni una vez a la semana pero, para ser un disco del 2000, sigue muy presente en mis gustos musicales) y no creo que haya envejecido tanto como, no sé, "Chocolate starfish and the hot dog flavored water". Pero, en fin, parece que los días buenos de Linkin Park pasaron hace ya mucho. Y, aún así, el Greatest Hits les va a quedar niquelao, jejeje. De aquella hornada, el grupo cuyos discos sen mantienen más frescos (en mi opinión) es System of a Down. Aunque yo diría que siempre fueron algo más que un grupo de nu metal.

Anónimo: nunca he seguido de cerca a Deftones. Estos amigos que comentaba antes sí que le tenían devoción a Chino Moreno, pero yo nunca me he puesto en serio con su música. Tengo entendido que "White pony" es un discazo. Y del nuevo he oído y leído de todo. Después de tu comentatio me han entrado ganas de escucharlo ;)

charlie furilo dijo...

El disco me parece una tomadura de pelo, chico. Ni siquiera he conseguido escucharlo entero.

Al menos ha servido para que después de bastante tiempo sin escucharlo, esta semana haya estado dandole caña al "Hybryd Theory"...

Ay! cuanto daño nos hace la nostalgia, amigo. La de bodrios que nos tragamos por su culpa.

Jero dijo...

Charlie: para mí los últimos cortes del disco son sin duda los más interesantes (desde "Wisdom, justice and love" hasta el final), así que igual con eso de no haber conseguido escucharlo entero te has perdido lo más salvable del álbum. Poco favor le hace a "A thousand suns" la comparación con "Hybryd theory", desde luego.

Y sí, la de bodrios que nos tragamos por culpa de la nostalgia, jajaja. Este año, echando cuentas, ya he pasado por taquilla para ver unas cuantas pelis nostálgicas bien jodidas: "Furia de titanes", "Predators", "El equipo A"...