sábado, noviembre 07, 2009

"Mainstream" no es un taco en alemán

Con los tebeos pasa, más o menos, como con cualquier otra forma de ocio.

Si hablamos de música, hay días en que a uno le apetece escuchar a Belle & Sebastian o a Antony and the Johnsons, mientras que en otras épocas quizás prefiera darse un atracón de Ronnie James Dio o Metallica. En el cine, uno no siempre tiene el cuerpo para Kim Ki-Duk o Wong Kar-Wai y prefiere llevarse a los ojos lo último de John McTiernan, aunque el hombre esté en horas bajas. Con los comics, como decía, otro tanto de lo mismo. Chris Ware, Joann Sfar o Jiro Tanguchi son unos maestros de la narrativa gráfica, sí, pero hay días en que lo que te pide el cuerpo son combates a escala cósmica y frases de tío duro, y está clarísimo que en esos momentos la primera opción es siempre la misma: súper-héroes, of course.

Otra cosa, claro, es que, por mucho que te apetezcan hostias como panes y tíos cachas en leotardos, la parte más analítica de tu cerebro no sea capaz de reconocer si lo que estás leyendo es culo o codo (como dicen en "El hormiguero").

Así, puede que en tus ansias por calmar al lector mainstream que late bajo la admiración que sientes hacia David B. o Manu Larcenet te encuentres con un aborto de las proporciones del "All-Star Batman y Robin" de Frank Miller y Jim Lee y te preguntes un par de cosas. O tres.


Por ejemplo: ¿cuántos guionistas de comic llamados Frank Miller existen realmente? Porque, honestamente, yo no soy tan crédulo como para asumir alegremente que este Frank Miller que firma una de las peores interpretaciones del señor de la noche de las que tengo constancia sea el mismo que en la década de los 80 escribió dos de las obras que contribuyeron a definir la actual imagen del hombre murciélago, las impresionantes "El regreso del caballero oscuro" y "Año uno". El tipo que haya escrito "All-Star Batman y Robin" no puede ser tampoco el mismo que en su momento parió "Ronin", "Elektra asesina", "Elektra lives again" o la que probablemente sea la mejor historieta jamás publicada bajo el sello Marvel, "Daredevil: born again". Qué va.

No acaban ahí las preguntas, porque ¿de dónde demonios proviene la inmerecida fama de gran dibujante que acompaña desde hace años a Jim Lee? No tengo nada personal contra el artista coreano, pero lo cierto es que su dibujo anatómicamente monstruoso (¿nadie se ha fijado en la Canario Negro con dos manos izquierdas del número 3?) y su narrativa atroz no se merecen más que mi total indiferencia, por eso de que la aversión requiere un mínimo esfuerzo intelectual.


Entonces, ¿por qué "All-Star Batman y Robin" ha sido un total éxito de ventas (e incluso ha agradado a no pocos fans) mientras el maravilloso "All-Star Superman" (la comparación es obvia, pues ambos títulos salieron a la par bajo la misma iniciativa "All-Star") de Grant Morrison y Frank Quitely es frecuentemente bajado del pedestal por quienes lo consideran una tomadura de pelo?

Es una suerte, claro está, que no todos los tebeos de súper-héroes se parezcan a la aberración perpetrada por Miller y Lee. También hay ejemplos de títulos bien escritos y dibujados que, sin aportar ninguna novedad especialmente significativa al género, consiguen satisfacer las expectativas de cualquiera que busque pasar un rato divertido y emocionante en un universo de ficción y fantasía.

Tal es el caso de la etapa guionizada por Geoff Johns en la serie "Green Lantern", aún en curso y con visos de pasar a la historia como una de las más sólidas y entretenidas en la trayectoria del personaje.


Partiendo de una más que digna resurrección de Hal Jordan, el Green Lantern más querido por los fans (aunque no el original, ése sería Alan Scott), Johns se las ingenia para reescribir la continuidad de sus aventuras pretéritas expandiendo incansablemente su mitología y desarrollando una saga de proporciones cósmicas que no pierde el foco en los personajes y sus motivaciones. Pese a la irregularidad que conlleva una serialización a largo plazo, el guionista entrega un relato bien construido y, sobre todo, enormemente disfrutable tanto para neófitos como para conocedores de las aventuras más añejas del personaje, logrando algunos momentos de genuina épica súper-heroica (como en la estupenda "Guerra de los Siniestro Corps").

Además, la parte gráfica corre a cargo de dibujantes tan capacitados como Ethan Van Sciver, Carlos Pacheco o el espectacular Ivan Reis (cuyo trazo recuerda a Alan Davis o Bryan Hitch), logrando una relación entre guión y dibujo ciertamente satisfactoria.


Por todo ello, y a falta de leer el tercer gran acto de su macrosaga (el evento titulado "La noche más oscura"), el "Green Lantern" de Geoff Johns es uno de los tebeos del universo DC que más alegrías está dando actuamente al personal.

Con todo, si hay un comic de super-héroes que últimamente ha conseguido llevarme al huerto ha sido la saga de "El viejo Logan" que el guionista Mark Millar y el dibujante Steve McNiven han desarrollado en las páginas de la serie protagonizada por el mutante favorito de medio mundo friki: Lobezno.


Ambientada en un futuro post-apocalíptico donde los súper-villanos ganaron la batalla definitiva contra los héroes (y profundamente inspirada en el "Sin perdón" de Clint Eastwood), "El viejo Logan" nos presenta a un Lobezno que ya no responde a su nombre de guerra y que ha jurado no volver a sacar sus célebres garras de adamantium nunca más. Casado y con dos hijos, ahora vive en una California gobernada por el clan Hulk, una familia de aberraciones endogámicas descendientes de Bruce Banner que aterroriza a los humanos al más puro estilo "Las colinas tienen ojos". Será la necesidad de pagar una deuda económica contraída con semejantes monstruos lo que obligará a Logan a aceptar el trabajo de acompañar a su amigo ciego Ojo de Halcón en un viaje por la Amérika (con K) gobernada por los villanos, transportando un misterioso maletín hasta la antigua Washington (ahora conocida como Nueva Babilonia).


Desde luego, "El viejo Logan" no va a revolucionar el Noveno Arte, pero desde un buen principio queda claro que tampoco lo pretende. Mark Millar siempre ha sido un guionista de ideas simples pero bien desarrolladas, muy capacitado para los diálogos divertidos y la caracterización de personajes con sólo cuatro pinceladas. Bueno, y para escribir unas escenas de acción que quitan el hipo. Steve McNiven, por su parte, es un dibujante visualmente muy potente que saca lo mejor de sí mismo a la hora de coreografiar los momentos de violencia y destrucción.

Se deduce de la colaboración entre ambos autores que este "El viejo Logan" es, ante todo, una de las mayores ensaladas de hostias que recuerdo haber leído en un tebeo Marvel. Y también, posiblemente, uno de los tres o cuatro mejores tebeos protagonizados por Lobezno que han caído alguna vez en mis manos.


El último número (publicado esta semana en nuestro país) me ha dejado, con sus referencias al tito Clint y a cierto manga histórico que todo lector de comics debería conocer, una sonrisa enorme en el careto que vuelve a asomar cada ver que releo las últimas páginas.

Al fin y al cabo, esto es Lobezno en estado puro.

2 comentarios:

charlie furilo dijo...

Al amigo Miller hace ya días (creo que desde su "DK2" que me pareció infumable) que lo di por imposible, y ni me asomo a nada que lleve su firma por si las moscas. Y comparto contigo lo de que Jim Lee es un dibujante totalmente sobrevalorado. A mi no me dice nada, mucho musculito, tías con curvas de impresión y poco más...

No recuerdo haber leído nada de "Green Lantern" (de DC Comics poquita cosa),pero si que he leido que la etapa de Johns era bastante buena.

Y ese Logan de Millar estuve por pillarmelo, pero hace ya días que no me compro nada en grapa. ¿Cuantos numeros son? Si no ya esperare a ver si lo recopilan en tomo.

A mi Millar me encanta (no podías haber definido mejor sus cualidades). Joder! si además tiene guiños a mi peli preferida de todos los tiempos, "Sin Perdón", mejor que mejor.

Jero dijo...

A mí el "DK2" me parece un truño considerable pero debo reconocer que Miller sigue siendo un narrador gráfico estupendo. La línea apresurada de las ilustraciones y el lamentable color infográfico de Lynn Varley (¿de verdad también es ésta la misma Lynn Varley de "Elektra lives again" o "300"?) no consiguen, pese al empeño, hundir las magníficas composiciones de página que el amigo Frankie se marca en este tebeo. Claro que sólo con eso no se hace un buen comic...

Yo llevo una temporada metiéndome cada vez más en la continuidad DC, sobre todo gracias a este "Green Lantern" de Geoff Johns y al trabajo de Grant Morrison en "Crisis Final", que me está pareciendo un crossover cojonudo (aunque maneje millones de referencias que a veces se me escapan). También intento estar al día de lo que el escocés lisérgico está haciendo en Batman por eso de que dentro de unos meses llegará a las librerías españolas su última colaboración hasta la fecha con Frank Quitely: "Batman & Robin", que tiene una pinta imponente.

Hoy por hoy estoy bastante desencantado con el status quo marvelita. "Invasión secreta" me hizo sentir directamente estafado y he dejado de coleccionar todas las series guionizadas por Bendis (dentro de continuidad, "Powers" es otra cosa). Teniendo en cuenta que Brubaker deja "Daredevil" al final de la actual saga y que a Straczynski y Millar les quedan dos telediarios en "Thor" y "Fantastic 4" respectivamente, en unos meses sólo compraré un título mensual de Marvel: "Capitán América" (y, dicho sea de paso, me ahorraré un montón de dinerillo que podré invertir en otras cosas).

Sobre "El viejo Logan": dada la actual política de publicación de tomos por parte de Panini, supongo que de aquí a unos años ya estará convenientemente recopilado en un solo volumen (con "Lobezno: Enemigo del estado / Agente de SHIELD" han estado realmente raudos). Aquí "El viejo Logan" se ha publicado en 6 números de grapa, dentro de la numeración de la serie regular (vienen siendo los números 42 al 47) siendo el primero y el último dobles. De todos modos, si de verdad "Sin perdón" es tu peli favorita (yo no la pondría de número 1 en mi lista, pero sí entre las 10-15 primeras) y Millar te encanta, yo diría que éste es tu jodido comic.