jueves, febrero 28, 2013

A través del espejo y lo que Charlie Brooker encontró allí

“La sátira es una suerte de espejo en el que los que observan generalmente descubren los rostros de todos menos el propio, principal razon por la que es bien recibida en el mundo, y por la que tan pocos se ofenden ante ella.”

Jonathan Swift

“El futuro está roto”: imagen publicitaria de la segunda temporada de “Black Mirror”.

El merecido revuelo causado por la primera temporada de “Black Mirror” puso a su creador y guionista, Charlie Brooker, en el punto de mira de los aficionados a la ficción catódica. Su devastadora propuesta, tan deudora de la ciencia-ficción especulativa alla Orwell (o Zamiatin, o Huxley…) como de los shows antológicos al estilo de “En los límites de la realidad”, fue recibida con ovaciones generalizadas por parte de crítica y público, poniendo de manifiesto que el creador de la interesantísima “Dead Set” estaba llamado a ser uno de los showrunners de referencia en la actual edad de oro de la caja-ya-no-tan-tonta. El anuncio hace apenas unas semanas de que una segunda temporada estaba en camino puso la miel en los labios de quienes hace un año gozamos y nos estremecimos con las jeremiadas distópicas del escritor inglés, y su reciente emisión ha confirmado que las esperanzas depositadas en el talento de su responsable no habían sido un espejismo.

Hayley Atwell, protagonista estupenda (en todos los sentidos) de "Be right back".

Al igual que en su primera temporada, tres son las historias, independientes entre sí, que componen la nueva hornada de “Black Mirror”. La primera, “Be right back”, supone una inquietante reimaginación en clave philipkdickiana (¡toma deonomástico!) del pastelón “Posdata: te quiero”. “White bear” es una enfermiza aproximación al clásico esquema narrativo de supervivencia post-apocalítptica que comienza cerca del “Crossed” de Garth Ennis y Jacen Burrows para desembocar en un cuestionamiento moral totalmente inesperado. “The Waldo moment”, por su parte, explora las consecuencias que un ridículo personaje de resonancia viral (una mezcla entre Trancas y Barrancas de "El Hormiguero" y el candidato eurovisivo Rodolfo Chikilicuatre) podría tener en caso de trascender la esfera lúdica y extender su influencia al ámbito político.

El trabajo técnico llevado a cabo en esta segunda temporada es de nuevo incontestable, y la presencia de un reparto brillante redondea unos cuidados estándares formales que se han convertido en santo y seña de las últimas producciones de ficción británicas (así lo atestiguan “Sherlock” y “Misfits”, y lo vaticinan los prometedores avances de la próxima “In the flesh”).

Uno de los turbadores maníacos que pueblan el universo de "White bear".

Sin embargo, estas últimas entregas de “Black Mirror” parten con un handicap evidente respecto a su exitoso debut: el factor sorpresa se ha perdido, y si a estas alturas uno espera que cada capítulo sea un nuevo “The national anthem” o “The entire history of you” puede llevarse una pequeña decepción. Con todo, y aún siendo cierto que esta nueva tanda de episodios no alcanza, en términos generales, la brillantez de su primera temporada (de forma individual “Be right back” sí lo hace, e incluso supera a “15 million merits”), el nivel sigue siendo sobresaliente en comparación con la gran mayoría de producciones televisivas que uno puede disfrutar actualmente en la pantalla de su dispositivo audiovisual (hablar de televisores resulta a estas alturas un tanto ingenuo). Y, tanto o más importante, su carga crítica hacia la sociedad actual no ha perdido un ápice de relevancia.

El oso animado Waldo, protagonista de "The Waldo time", en pleno debate político.

Empleando el género como vehículo y no como fin (como debe ser, vaya), Brooker plantea tres mediometrajes que reflexionan sobre la falsedad de los candidatos electorales y el descreimiento político del electorado, la humillación mediática como forma de entretenimiento, los límites morales de la justicia impuesta a los hombres por los hombres o la asimilación del duelo y de la naturaleza ¿irreversible? de la muerte. “Black Mirror” continúa en esta segunda temporada haciendo preguntas incómodas sobre quiénes somos (hoy, ahora) como individuos y también como parte de una sociedad cada día más deshumanizada, y sobre las implicaciones éticas que la demencial escalada tecnológica plantea a diario en nuestra vidas.

Si la cita de Jonathan Swift que abre esta entrada es cierta, entonces “Black Mirror” debe ser algo más que una simple sátira, porque observándola resulta imposible no ver el reflejo propio sobre su oscura superficie especular.

viernes, febrero 22, 2013

Mi quiniela para los Oscars 2013

Un año más, fiel a la tradición abismal, aquí tenéis mi quiniela para los Oscars. La cual, por cierto, no refleja mis preferencias personales, sino lo que creo que ocurrirá durante la madrugada del domingo al lunes:



Mejor película
"Lincoln"

Mejor actor principal
Daniel Day-Lewis por "Lincoln"

Mejor actriz protagonista
Jessica Chastain por "La noche más oscura"

Mejor actor de reparto
Alan Arkin por "Argo"

Mejor actriz de reparto
Anne Hathaway por "Los Miserables"

Mejor película de animación
"¡Rompe Ralph!"

Mejor fotografía
Janusz Kaminski por "Lincoln"

Mejor diseño de vestuario
Paco Delgado por "Los Miserables"

Mejor director
Steven Spielberg por "Lincoln"

Mejor largometraje documental
"Searching for Sugar Man"

Mejor cortometraje documental
"Redemption"

Mejor montaje
William Goldenberg por "Argo"

Mejor película de habla no inglesa
"Amor"

Mejor maquillaje y peluquería
Lisa Westcott y Jule Dartnell por "Los Miserables"

Mejor banda sonora original
Alexandre Desplat por "Argo"

Mejor canción original
"Skyfall" de Adele

Mejor diseño de producción
Rick Carter y Jim Erickson por "Lincoln"

Mejor cortometraje de animación
"Paperman"

Mejor cortometraje de imagen real
"Buzkashi boys"

Mejor edición de sonido
Eugene Gearty y Philip Stockton por "Vida de Pi"

Mejor mezcla de sonido
Andy Nelson, Mark Paterson y Simon Hayes por "Los Miserables"

Mejores efectos visuales
Richard Stammers, Trevor Wood, Charley Henley y Martin Hill por "Prometheus"

Mejor guión adaptado
Tony Kushner por "Lincoln"

Mejor guión original
Michael Haneke por "Amor"

martes, febrero 19, 2013

Las películas de los Oscars 2013

El próximo 24 de febrero se entregarán en el Dolby Theatre de Los Angeles los Oscars de Hollywood. Este año, además de mi tradicional quiniela (que publicaré por estos lares un par de días antes de la ceremonia), he decidido hacer un breve repaso a las nominadas más destacadas. Porque yo lo valgo.


Las grandes favoritas

Un año más, la Academia continúa con la práctica de nominar a un montón de títulos en la categoría reina. Lo cual no deja de ser un sinsentido, porque está claro que muchos de ellos no tienen opciones reales de hacerse con el máximo galardón y la estrategia se revela desde el principio como una indisimulada maniobra comercial (como resultará obvio, estar nominada a mejor película incrementa la recaudación en taquilla). ¿Alguien se cree que "Django desencadenado" vaya a ser elegida mejor película de 2012 por la Academia de Hollywood? Eso no se lo cree ni Tarantino. Aún así, nueve son las nominadas, y servidor, que ya las ha visto todas, deja aquí una referencia mínima a cada una de ellas:

Amor (Amour)


De qué va: el virulento realizador austríaco Michael Haneke narra cómo la apacible vida de una pareja de ancianos se viene abajo a causa de la enfermedad degenerativa de ella.

A qué está nominada: 5 categorías: película, director, actriz principal (Emmanuelle Riva), película de habla no inglesa y guión original.

Puntos fuertes: una actriz protagonista en estado de gracia (sorprende la no nominación de Trintignant). Su condición cine de culto y europeo. Una exitosa trayectoria en el circuito internacional de premios (Palma de Oro en Cannes, un Globo de Oro, cuatro galardones en los Premios del Cine Europeo, 2 BAFTAs... y un largo etcétera). El Oscar a mejor película de habla no inglesa parece indiscutible.

Puntos débiles: su condición de cine de culto y europeo... en francés (a los estadounidenses no les gustan los subtítulos). El Oscar a mejor película de habla no inglesa parece indiscutible, y los académicos podrían considerarlo un premio de consolación más que suficiente.

Una opinión personal: la desoladora historia de un anciano matrimonio al borde del abismo es una película soberbia y agotadora cuyas imágenes se quedan contigo durante semanas, recordándote de forma lacerante que todo lo que amas morirá algún día y que, como decía Nietzsche, “todo lo que se hace por amor se hace más allá del bien y del mal”. (Podéis leer una reseña completa en este enlace).

¿VereGIFto?




Argo


De qué va: Ben Affleck se dirige a sí mismo (y a un estupendo plantel de secundarios) en una recreación del histórico rescate de seis funcionarios estadounidenses escondidos de los partidarios del Ayatolá Jomeini en el Irán de 1979.

A qué está nominada: 7 categorías: película, actor de reparto (Alan Arkin), guión adaptado, montaje, banda sonora (Alexandre Desplat), sonido y efectos sonoros.

Puntos fuertes: una carrera meteórica en los premios que anteceden a los Oscar (incluyendo mejor película en los Globos de Oro y en los BAFTA).

Puntos débiles: no está nominada a mejor dirección, lo que históricamente se ha considerado un handicap a la hora de aspirar a la estatuilla a mejor película.

Una opinión personal: notable en algunos aspectos, "Argo" es también una película tan convencional y predecible que apenas deja poso. Se ve con sumo agrado, pero carece de trascendencia cinematográfica. Affleck, que se gusta tantísimo como Robert Redford, debería dejar la interpretación y dedicarse únicamente a dirigir.

¿VereGIFto?




Bestias del sur salvaje (Beasts of the Southern Wild)


De qué va: Hushpuppy es una niña que vive con su padre en la Tina, una región pantanosa y pobre amenazada por una catástrofe natural de obvia inspiración en el huracán Katrina.

A qué está nominada: 4 categorías: película, director, actriz principal (Quvenzhané Wallis), guión adaptado.

Puntos fuertes: la niña protagonista; dan ganas de llevártela a casa y cepillarle a diario esa preciosa mata de pelo afro. Su realismo mágico y el sense of wonder que emana de sus primeros y últimos compases.

Puntos débiles: es la propuesta independiente de estos Oscars así que, aún pareciéndome mejor que otras nominadas con más opciones, lo más probable es que su premio sea precisamente el haber sido nominada.

Una opinión personal: con un ritmo irregular, "Bestias del sur salvaje" concentra en sus extremos una profusión de lirismo desarmante. La magnífica banda sonora y el estupendo trabajo interpretativo de sus protagonistas (tanto la niña como el padre están fantásticos) engrandecen una original historia que disecciona sin prejuicios los conceptos establecidos de familia, progreso, civilización y muerte.

¿VereGIFto?




Django desencadenado (Django unchained)


De qué va: Quentin Tarantino inventa el spaghetti mandingo southern con la historia de un esclavo negro que, tras su liberación a manos de un cazarrecompensas alemán, busca encontrar a su esposa y vengarse de quienes se la arrebataron.

A qué está nominada: 5 categorías: película, actor de reparto (Christoph Waltz), guión original, fotografía y efectos sonoros.

Puntos fuertes: un guión sobresaliente y tres actores de reparto (Waltz, DiCaprio y Jackson) triturando el celuloide como si fuera tabaco de mascar.

Puntos débiles: Tarantino no gusta a los académicos. De hecho, su no nominación a mejor director le resta a "Django desencadenado" muchas opciones de alzarse con la estatuilla a mejor película.

Una opinión personal: "Django desencadenado" es al mismo tiempo una oda al exceso, una lección magistral de arte collage, un genuino ejercicio de cine de autor y una gamberrada adolescente endiabladamente divertida. Candidata inmediata al podio cinematográfico de 2013. (Podéis leer una reseña completa en este enlace).

¿VereGIFto?




Los Miserables (Les Misérables)


De qué va: adaptación a la gran pantalla del musical que, a su vez, adaptaba la (maravillosa) novela homónima de Victor Hugo.

A qué está nominada: 8 categorías: película, actor principal (Hugh Jackman), actriz de reparto (Anne Hathaway), canción, dirección artística, vestuario, maquillaje y sonido.

Puntos fuertes: unas interpretaciones maravillosas (en especial la de Anne Hathaway; el Oscar a mejor actriz de reparto prácticamente tiene su nombre escrito) y un cuidadísimo diseño de producción.

Puntos débiles: la discutible decisión del realizador Tom Hooper de narrar casi toda la película con primeros planos parece no haber convencido a los académicos, que han dejado al director sin nominación. Además, el triunfo en los Oscar de "El discurso del rey" está todavía muy reciente y, del mismo modo en que muchas veces tiende a sobrecompensar a ciertos cineastas o actores por méritos previos, la Academia prefiere que sus galardones no recaigan en la misma gente con tan poca distancia en el tiempo.

Una opinión personal: con todos los peros estrictamente narrativos que se le puedan poner al film, la odisea cantada de Jean Valjean remueve (centrifuga, más bien) de tal manera el caldo de las emociones que uno sólo puede ponerse en pie y aplaudir ante un reparto en estado de gracia y una explosión de sentimiento puro sin parangón.

¿VereGIFto?




Vida de Pi (Life of Pi)


De qué va: siguiendo la recomendación de un hombre al que ha conocido en la India, un escritor en pleno bloqueo creativo entrevista al superviviente de un desastre marítimo con la esperanza de que su historia lo convenza de la existencia de Dios.

A qué está nominada: 11 categorías: película, director, guión adaptado, montaje, fotografía, banda sonora, canción, dirección artística, sonido, efectos sonoros y efectos visuales.

Puntos fuertes: por encima de todo, su delicioso aspecto visual. Además, se trata de una producción capaz de llegar a un público muy amplio sin renunciar a un sello autoral. En resumidas cuentas, una de las candidatas más oscarizables.

Puntos débiles: su realizador, Ang Lee, ya recibió un Oscar como mejor director por "Brokeback mountain", lo cual podría motivar que los académicos decidiesen premiar a otro nominado (por las mismas razones expuestas en el caso de "Los Miserables").

Una opinión personal: uno de esos contados ejemplos de adaptación cinematográfica que supera a su fuente literaria. Probablemente el hecho de haber leído antes la novela de Yann Martel me haya estropeado algunas de sus sorpresas argumentales, pero las imágenes de "Vida de Pi" consiguen compensarlo sobradamente con su prodigioso efecto hipnótico. Pese a que suene simplista, "Vida de Pi" es, en esencia, una película bonita.

¿VereGIFto?




Lincoln


De qué va: Steven Spielberg retrata al decimosexto presidente de los EE.UU. durante el proceso de aprobación de la enmienda constitucional destinada a abolir la esclavitud.

A qué está nominada: 12 categorías (y, por consiguiente, la más nominada): película, director, actor principal (Daniel Day-Lewis), actor de reparto (Tommy Lee Jones), actriz de reparto (Sally Field), guión adaptado, montaje, fotografía, banda sonora, dirección artística, vestuario y sonido.

Puntos fuertes: un deslumbrante despliegue técnico y narrativo y un reparto espectacular capitaneado por Daniel Day-Lewis, el actor que hace años consiguió agotar mi catálogo de elogios. Además, su protagonista es una figura capital de la historia norteamericana (y ya sabemos cuánto les gusta a los yankis presumir de país).

Puntos débiles: no es un biopic al uso, y es posible que parte del público se aburra con una propuesta tan grave y sosegada. Spielberg es uno de los directores más laureados de la historia, y a estas alturas ya no precisa de ningún tipo de reconocimiento por parte de la Academia de Hollywood.

Una opinión personal: "Lincoln" es otra muestra rotunda del talento narrativo de su realizador, y una deslumbrante lección de interpretación por parte de su actor principal, pero en su desarrollo dramático conviven momentos más bien farragosos con otros verdaderamente inspirados. El balance final es positivo, pero persiste la sensación de que el todo se queda por debajo de la suma de las partes. Aún así, recomendable. (Podéis leer una reseña completa en este enlace).

¿VereGIFto?




El lado bueno de las cosas (Silver linings playbook)


De qué va: tras pasar una temporada internado en un centro psiquiátrico, Pat regresa a casa de sus padres con la intención de trazar un plan para recuperar el favor de su mujer. Sin embargo, pronto conocerá a Tiffany, una muchacha tan o más desequilibrada que él con la que iniciará una extravagante amistad.

A qué está nominada: 8 categorías: película, director, actor principal (Bradley Cooper), actriz principal (Jennifer Lawrence), actor de reparto (Robert De Niro), actriz de reparto (Jacki Weaver), guión adaptado y montaje.

Puntos fuertes: honestamente, no se me ocurre ningún motivo por el que "El lado bueno de las cosas" deba conseguir alguna de las estatuillas a las que opta. Si acaso, que a los académicos les dé por trollear (¿os acordáis del año de "Una mente maravillosa"? Jajaja, qué risas...)

Puntos débiles: es una comedia romántica absolutamente convencional que no habría entrado en la carrera por los Oscars de haberse estrenado unos meses antes.

Una opinión personal: "El lado bueno de las cosas" tiene un arranque divertido (chico loco conoce a chica loca y tienen una relación de locos), pero pasados los prometedores primeros compases todo se vuelve absolutamente predecible y falto de inventiva. Se deja ver, pero se olvida al segundo siguiente de que empiecen a correr los créditos finales.

¿VereGIFto?




La noche más oscura (Zero Dark Thirty)


De qué va: "La noche más oscura" recrea la cacería a Osama Bin Laden a través de los ojos de una agente de la inteligencia norteamericana involucrada en la operación.

A qué está nominada: 5 categorías: película, actriz principal (Jessica Chastain), guión original, montaje y efectos sonoros.

Puntos fuertes: su distanciamiento de planteamientos patrioteros y su sobriedad a la hora de relatar los acontecimientos. Su actriz protagonista, una de las más serias candidatas a la estatuilla no sólo por su trabajo en este film, sino por una trayectoria reciente que la ha situado en el epicentro de la industria en tan sólo un par de años.

Puntos débiles: la polémica sobre las torturas a sospechosos de pertenecer a redes terroristas ha trascendido el ámbito puramente cinematográfico. La anterior película de Kathryn Bigelow, "En tierra hostil (The hurt locker)", ya se hizo con los premios a mejor película y mejor directora. Además, la realizadora ni siquiera está nominada este año, con lo que parece improbable que la cinta tenga opciones reales al máximo galardón.

Una opinión personal: un subidón de adrenalina técnicamente impecable, pero carente de corazón. Con el tiempo quedará en el recuerdo como un ejercicio de estilo sobresaliente, pero difícilmente tendré ganas de revisarla para sentir lo mismo que la primera vez. Con todo, merece al menos un visionado. (Podéis leer una reseña completa de la película en este enlace).

¿VereGIFto?




Las otras multinominadas

Además de las nueve candidatas a mejor película, otras seis cintas compiten en más de una categoría. Aunque es bien sabido que la Academia suele preferir una gran ganadora que arrase en varios apartados antes que distribuir los premios de una forma más plural (y probablemente más justa), es posible que alguno de los siguientes títulos dé la sorpresa el próximo día 24:

Skyfall


De qué va: el James Bond rubio se enfrenta a Pilar Javier Bardem.

A qué está nominada: 5 categorías: fotografía, banda sonora, canción, sonido y efectos sonoros.

Puntos fuertes: la dirección de Sam Mendes y la interpretación de Bardem como villano excéntrico y decolorado. Como ninguno de los dos está nominado, conviene añadir que la película es técnicamente formidable y que la canción de Adele, definitivamente, mola.

Puntos débiles: salvo que los premios esten muy repartidos, es poco probable que consiga alguno de los galadornes técnicos a los que aspira.

Una opinión personal: más allá de su efectividad como thriller de acción al uso, la película funciona maravillosamente como homenaje y compendio de medio siglo de mitología cinematográfica. El proceso de precuelización iniciado en “Casino Royale” llega a sus últimas consecuencias con el cierre de “Skyfall”, giro imposible en la cinta de Möbius que suponen los 50 años de aventuras del espía más famoso de la historia del cine. (Podéis leer una reseña completa de la película en este enlace).

¿VereGIFto?




El vuelo (Flight)


De qué va: Denzel Washington es un piloto de aerolíneas comerciales con un serio problema de alcoholismo.

A qué está nominada: 2 categorías: actor principal (Denzel Washington) y guión original.

Puntos fuertes: su carismático protagonista.

Puntos débiles: Washington ya tiene un par de Oscars, y varios de sus competidores parecen opciones más sólidas de cara a hacerse con el galardón. Es difícil entender que hayan nominado a mejor guión original a una cinta con un final tan espantoso.

Una opinión personal: "El vuelo" despega con mucho brío y alcanza su máxima altura en la espectacular escena del accidente aéreo, en la que el director Robert Zemeckis nos recuerda que éxitos como "Regreso al futuro" o "Forrest Gump" no fueron fruto de la serendipia, pero todas estas buenas intenciones se van al traste con un cierre convencional y ridículamente moralizante que echa por tierra el buen trabajo realizado hasta entonces.

¿VereGIFto?




The Master

De qué va: Paul Thomas Anderson narra la extraña relación entre el fundador de la Cienciología una secta y un ex-combatiente de la II Guerra Mundial con graves problemas de sociabilidad y autocontrol.

A qué está nominada: 3 categorías: actor principal (Joaquin Phoenix), actor de reparto (Philip Seymour Hoffman) y actriz de reparto (Amy Adams).

Puntos fuertes: Joaquin Phoenix. Philip Seymour Hoffman. Amy Adams. Xenu los bendiga a todos.

Puntos débiles: se trata de una propuesta tan inextricable, arriesgada y exigente con el espectador que los académicos (que, vamos a decirlo de una vez, son unos rancios) le han negado nominaciones tan merecidas como las de película, director, guión original, fotografía o banda sonora original. Claro que Kubrick nunca ganó un Oscar...

Una opinión personal: densa, irracional, hipnótica, aturdidora, críptica, visceral, hermosa e inexplicable... ¡Paul Thomas Anderson! (léase con voz muchachera de Joaquín Reyes).

¿VereGIFto?




El Hobbit: un viaje inesperado (The Hobbit: an unexpected journey)


De qué va: en un agujero en el suelo vivía un hobbit. Luego aparecieron en su casa unos enanos y se pusieron a comer y a cantar hasta que se acabó la intro y empezó el video-juego.

A qué está nominada: 3 categorías: dirección artística, maquillaje, efectos visuales.

Puntos fuertes: el diseño de producción. Ha sido un éxito de público.

Puntos débiles: está a trillones de años luz de la trilogía del anillo.

Una opinión personal: “El Hobbit: Un viaje inesperado” es una decepción en toda regla. Una película aquejada de elefantiasis, que le deja a uno las meninges fatigadas y el corazón impertérrito. Al menos, como decía Rick Blane, "siempre nos quedará Gollum". (Podéis leer una reseña completa de la película en este enlace).

¿VereGIFto?




Blancanieves y la leyenda del cazador (Snow White and the Huntsman)


De qué va: reinvención del clásico cuento de Blancanieves adaptándolo al scope épico de Peter Jackson y sus blockbusterianos anillos.

A qué está nominada: 2 categorías: vestuario y efectos visuales.

Puntos fuertes: su cuidado acabado visual... desprovisto, eso sí, de cualquier atisbo de personalidad propia.

Puntos débiles: es una película absolutamente intrascedente, y sus competidoras en las categorías a las que está nominada le llevan mucha ventaja.

Una opinión personal: aunque no tenía pensado verla, hace unos días me la pusieron en el autobús durante un viaje entre Galicia y Madrid y me mantuvo distraído durante un par de horas. Si uno puede obviar su condición de monstruo de Frankenstein construido con retales de "El señor de los anillos", "La historia interminable", "Willow", "Robin Hood" (el de Ridley Scott) o "La princesa Mononoke", y sobreponerse a un error de casting garrafal (por mucho que diga el espejo mágico, Kristen Stewart no merece ni lamer el lodo de los tacones de Charlize Theron), se encontrará con una película de aventuras moderadamente entretenida.

¿VereGIFto?




Anna Karenina


De qué va: nueva adaptación de la célebre novela de Leon Tolstoi.

A qué está nominada: 4 categorías: fotografía, banda sonora, dirección artística y vestuario.

Puntos fuertes: por lo que he podido deducir del trailer, la original puesta en escena teatral.

Puntos débiles: la crítica la ha recibido con cierta frialdad.

Una opinión personal: "Anna Karenina" es la única de las películas con más de una nominación que todavía no he visto. Ha sido por decisión propia: la novela de Tolstoi es una de mis lecturas inminentes (mientras escribo estas líneas me observa amenazante desde la mesilla de noche) y no tengo intención de afrontar su adaptación al cine antes de meterme entre pecho y espalda sus 1.000 páginas de emociones rusas del siglo XIX. La veré, por supuesto, cuando haya despachado el libro.

¿VereGIFto?


miércoles, febrero 13, 2013

Colaboración con ECC Ediciones: "American Vampire #5"

Anunciadas ya las novedades para marzo de la editorial ECC, conviene llamar la atención sobre la publicación de "American Vampire #5", que cuenta con un texto de cierre firmado por un servidor. Además, la editorial inicia con este tomo una doble edición simultánea de la serie en formato cartoné y, por primera vez, también en rústica. Así, en los próximos meses se recuperarán los cuatro anteriores tomos de la colección en tapas blandas, favoreciendo su difusión entre un público más amplio y manifestando la buena salud de que goza la serie creada por Scott Snyder y Rafael Albuquerque.


miércoles, enero 30, 2013

Los renglones torcidos del diablo

(…)
Build my fear of what's out there
Cannot breathe the open air
Whisper things into my brain
Assuring me that I'm insane
They think our heads are in their hands
But violent use brings violent plans
Keep him tied, it makes him well
He's getting better, can't you tell?
(…)



“American Horror Story” se estrenó en 2011 con una primera temporada autoconclusiva que comenzaba de forma prometedora y se desinflaba progresivamente a medida que los clichés y homenajes al género de terror se acumulaban hasta perder su capacidad de sorpresa. Servidor la siguió primero con interés, luego con indiferencia y finalmente con un poco de vergüenza ajena, y el balance global no fue (obviamente) positivo. Con todo, el anuncio de una segunda temporada argumentalmente desvinculada de la primera y ambientada en una institución mental en los años 60 me convenció para darle una oportunidad a “American Horror Story: Asylum”. Algo de lo que, una vez terminada esta nueva tanda de episodios, no me arrepiento en absoluto.


“Asylum”, al igual que la primera “American Horror Story”, es un batido indiscriminado de referencias al cine de espanto perfectamente reconocibles, que van de “El exorcista” (y las historias de posesiones demoníacas en general) a la ufología de “Fuego en el cielo”, pasando por Ed Gein y “La matanza de Texas”, “Los niños del Brasil”, “La parada de los monstruos” o la reciente “Shutter Island”, de la que toma prestada la malsana atmósfera que impregna cada pasillo del manicomio Briarcliff.


Regresan en “Asylum” el humor negro (negrísimo), la vocación transgresiva y el barroquismo audiovisual. El montaje videoclipero, los retorcidos (y larguísimos) movimientos de cámara y las ópticas aberrantes se acumulan plano tras plano en una oda al exceso salpicada por una cuidada banda sonora y encabezada por unos títulos de crédito que vuelven a poner los pelos de punta. La fórmula sigue siendo la misma (gore, sexo perverso y un encadenamiento constante de golpes de efecto), pero elevada a una potencia superior. Y dado que uno no puede tomarse demasiado en serio este grand guignol abarrotado de monjas en celo y psycho-killers (qu'est-ce que c'est?), es una suerte que la propia serie no acuse un exceso de gravedad y se transforme a rachas en una autoparodia perfectamente consciente de su condición.


Repiten también la mayoría de intérpretes de la primera temporada, reubicados aquí en nuevos roles que poco o nada tienen que ver con los anteriores. Sarah Paulson gana protagonismo como Lana Winters, periodista en apuros por perseguir con demasiado ahínco la exclusiva; Evan Peters se convierte en Kit Walker, arquetipo rockabilly abducido por criaturas del espacio exterior; Zachary Quinto da vida a un psiquiatra poco convencional, el Dr. Oliver Thredson, y Lily Rabe irradia inocencia como la joven monja Mary Eunice. Dylan McDermott y Frances Conroy regresan en papeles insólitos de los que no conviene desvelar demasiado, y nuevos fichajes como Chloë Sevigny, Joseph Fiennes, Ian McShane y James Cromwell elevan sustancialmente el prestigio interpretativo del elenco principal.


Y luego está Jessica Lange, claro. Si hay algo que celebrar en esta nueva “American Horror Story” es que la veterana actriz haya superado el elevado listón autoimpuesto en la primera temporada adueñándose, más aún, de cada segundo de metraje en el que asoma su rostro de ¿villana?. Más allá de la violencia y el delirio que son ya seña de identidad de la serie, la fascinante interpretación de Lange como la hermana Jude es el pilar maestro sobre el que se sostiene la inestable arquitectura de este “Asylum”.


Porque no todo son parabienes, me temo. Mucho se ha mejorado respecto a la entrega anterior, pero persisten todavía algunos de sus defectos estructurales. Una vez más, la intensidad de la narración comienza a diluirse a mitad de temporada y deja en el espectador la sensación de que algunas tramas hubieran merecido una mayor atención. A la postre, la línea argumental protagonizada por el slasher Bloody Face (trasunto indisimulado del texano Leatherface) termina por adueñarse casi por completo de la función, convirtiendo lo paranormal en algo anecdótico o, cuanto menos, accesorio. Además, el horror genuino de sus primeros compases acaba con el paso de los episodios convirtiéndose en algo habitual, a lo que uno se termina acostumbrando sin sentir ya la excitación propia del género: a mitad de temporada, “Asylum” deja de dar mal rollo y se torna en un thriller plagado de sexo, violencia gratuita y chispazos de genialidad (¡ese número musical!). Lo cual no está nada mal, pero dista bastante de la adictiva brillantez enfermiza de sus cinco primeros capítulos.


Por suerte, una de las grandes mejoras de “Asylum” respecto a su hermana mayor es el acertado tratamiento dramático de los caracteres principales. Mientras la familia Harmon de la primera temporada era una pandilla de pijos insufribles con poca o nula empatía con el espectador, los pacientes de Briarcliff generan una cercanía mucho mayor, logrando que sus destinos importen e incluso conmuevan. Lo poco de estrictamente terrorífico que tiene el último capítulo de “Asylum” se compensa con la satisfactoria sensación conclusiva que la temporada ofrece a sus personajes protagonistas.


Quienes hayan sentido su curiosidad picada por el gusano de “American Horror Story” harán bien en ignorar su primera entrega y aventurarse directamente en esta “Asylum” que recicla y afianza las virtudes de su predecesora eludiendo muchas de (aunque no todas) sus carencias. Con la esperanza, además, de que, si sus responsables continúan con esta progresión ascendente, la tercera puede ser la vencida.

sábado, enero 26, 2013

La caza del hombre

El título original de la última película de Kathryn Bigelow, “Zero Dark Thirty”, es un código militar que significa “30 minutos después de medianoche”. La cinta, que en España ha sido traducida como “La noche más oscura”, narra los esfuerzos realizados por la inteligencia norteamericana para capturar a Osama Bin Laden durante los diez años transcurridos desde los atentados del World Trade Center hasta la muerte (según la versión oficial) del enemigo público número uno. Oh, perdón: spoiler.


Para estructurar esta investigación sobre el paradero de Bin Laden, Bigelow y su guionista Mark Boal se sirven de un personaje central, Maya, magníficamente interpretado por Jessica “hasta en la sopa” Chastain. Su función dentro del relato es utilitaria (estar donde la historia lo requiere para así poder mostrársela desde su perspectiva al espectador) y metafórica: la joven agente es un instrumento de la CIA carente de personalidad y definido únicamente por su objetivo. Maya no es la perseguidora de Bin Laden, sino la persecución hecha carne. Y a cualquier precio, sobre todo moral.


Polémica desde su concepción, “Zero Dark Thirty” arranca reconociendo abiertamente los brutales métodos de tortura empleados por la CIA para interrogar a los presos (supuestamente) relacionados con la red terrorista de Al Qaeda, lo que no deja de ser un punto a favor de la imparcialidad del film. Bigelow y Boal no juzgan las prácticas de la inteligencia estadounidense; no las encubren ni las defienden. Prefieren que sea el espectador quien saque sus propias conclusiones. Por supuesto, el hecho de que la caza de Bin Laden sea finalmente fructífera añade matices profundamente maquiavélicos al asunto: sería muy fácil criticar los métodos de tortura si con ellos no se hubiera llegado a ningún lado, pero ¿merece la pena emplear la violencia de un modo tan monstruoso si eso conlleva la consecución de un objetivo ansiado por trescientos millones de estadounidenses?


Con el fin de salvaguardar esta pretensión de objetividad, Bigelow minimiza las florituras narrativas y adopta un tono casi documental, dejando que sea el sobresaliente ejercicio de montaje el que articule la narración e imprima ritmo al relato. “Zero Dark Thirty” es todo lo fría y aséptica que las circunstancias requieren, lo cual por momentos la convierte en una película hermética. Desde luego, es uno de los films de espías con menos glamour que un servidor recuerde, y también posiblemente por ello sea el más creíble. Su clímax llega con la presentación casi en tiempo real de la operación nocturna de infiltración en la casa/fortaleza donde se esconde Osama: una larga escena de acción en modo “Call of Duty” narrada con precisión quirúrjica y que logra que uno contenga la respiración hasta prácticamente el final de la cinta.


Son méritos más que suficientes para reconocer en Bigelow a esa directora valiente y talentosa que gran parte de la crítica consideraba merecida candidata a la estatuilla en la próxima ceremonia de los Oscar. A “Zero Dark Thirty” yo sólo puedo hacerle un reproche; el mismo, curiosamente, que ya empañaba mi valoración del anterior film de la ex de James Cameron, “The hurt locker (En tierra hostil)”: su cine es un subidón de adrenalina técnicamente impecable, pero carente de corazón. Con el tiempo, esta película quedará en el recuerdo como un ejercicio de estilo sobresaliente, pero difícilmente tendré ganas de revisarla para sentir lo mismo que la primera vez. Porque sentir, lo que se dice sentir, zero.

miércoles, enero 23, 2013

El Método Palahniuk para ligar en grandes superficies

Paseando hace unos meses por la librería de la FNAC de Callao fui testigo involuntario de una conversación que llamó mi atención. Un chico y una chica de unos veinte años1 hojeaban novelas de bolsillo mientras él intentaba impresionarla: “¿No has leído a Chuck Palahniuk? Es mi escritor preferido. He construido toda mi personalidad a partir de su obra”. Supongo que es una suerte que en ese momento yo no estuviese tomando algún tipo de bebida, porque posiblemente habría escupido un torrente de líquido sobre las obras completas de Vete-Tú-a-Saber-Quién que tenía entre las manos2.

No tengo nada particular en contra de Chuck Palahniuk, salvo el hecho de que me parece uno de los escritores más sobrevalorados de los últimos veinte años. Vale, igual eso sí es tener algo contra él.

El tipo saltó a la fama cuando David Fincher convirtió en película de culto su primera novela, “El club de la lucha”, demostrando de paso que la máxima “el libro era mejor” tiene sus honrosas excepciones3. Aunque no he leído (ni lo pretendo) todos los títulos de su bibliografía, sí he podido comprobar gracias a sus obras “Monstruos invisibles” y “Asfixia” (además de la mentada "El club de la lucha") que el bueno de Chuck es obstinado a la hora de autoplagiarse y dar vueltas incansablemente sobre los mismos temas: sexo duro, terrorismo social y la hipocresía del modo de vida estadounidense.


Perdido el interés por su producción tiempo atrás, a finales del pasado año me encontré en la biblioteca pública compostelana una novela suya que no conocía, la penúltima publicada en castellano por Mondadori en nuestro país, titulada “Pigmeo”. El libro captó mi interés por dos razones: la primera es que me apetecía comprobar si las obsesiones y el estilo literario de Palahniuk habían evolucionado en los ocho años que separaban la publicación de “Asfixia” y “Pigmeo”. La segunda, su bizarra sinopsis, que reproduzco a continuación: “Pigmeo forma parte de un grupo de terroristas adolescentes enviados a Estados Unidos para cometer un atentado masivo. Camuflado como estudiante de intercambio, el agente 67 deberá convivir con la típica familia americana mientras planifica el ataque. Para conseguir su objetivo cuenta con unos conocimientos avanzados de química y el dominio de las artes marciales. Está entrenado para detonar un artefacto mortífero en el momento preciso, si consigue, eso sí, controlar sus inoportunas erecciones.”

Justo en aquellos días acababa de finiquitar un ladrillo considerable, las más de 1.700 (maravillosas) páginas de “Los Miserables” de Victor Hugo, y me apetecía leer algo breve y fácil de digerir, así que me lo llevé en préstamo. La gratuidad de las (benditas) bibliotecas favorece que uno le preste atención a libros y tebeos que jamás habría pagado por leer, y a veces eso es motivo de sorpresas tan positivas como inesperadas. Lamentablemente éste no fue el caso, pues en “Pigmeo” me reencontré con el mismo escritor autoconvencido de su condición de enfant terrible, fascinado por el sexo duro, el terrorismo social y la hipocresía del modo de vida estadounidense, repitiendo incansablemente sus autocomplacientes tics estilísticos.

Palahniuk, una suerte de aspirante a Bret Easton Ellis o Kurt-Vonnegut-wannabe4, tiene de transgresor lo mismo que los últimos trabajos de Garth Ennis y Mark Millar, guionistas afincados desde hace años en el caca-culo-pedo-pis y la violencia disparatada que presumen de escribir tebeos “sólo para adultos” que sin embargo ponen cachondos a niños y adolescentes5. Además, “Pigmeo” es la cuarta novela de Palahniuk que leo y la cuarta que termina peor que cómo empieza porque su autor no tiene los redaños suficientes para dejarse llevar por el delirio y tirar la casa por la ventana. Mucho ruido y pocas nueces, Chuck. Fincher lo entendió a la perfección cuando vislumbraba su adaptación de “El club de la lucha” y subió las apuestas hasta hacer saltar la banca (por los aires, literalmente). Por eso su película todavía será recordada cuando las novelas de Palahniuk no tengan más prestigio que los westerns miniaturizados de Marcial Lafuente Estefanía.

Hasta que ese día llegue, el novelista estadounidense seguirá escribiendo fantasías adolescentes para que miles de varones con ganas de arrimar la cebolleta puedan construirse personalidades cool con las que seducir a sus ingenuas compañeras de facultad. ¿Puede haber algo más mainstream y convencional que eso?



1: Tal vez más o tal vez menos. Me cuesta mucho reconocer si una chica es mayor o menor de edad, lo cual a veces acarrea problemas. Por otro lado, me importa un bledo la edad legal que puedan tener los chicos, así que en su caso tiendo naturalmente a no esforzarme demasiado en mis intentos de datación.

2: No pongáis esa cara. Sí, lo sé: yo también dije tonterías en su momento creyendo que me harían parecer más interesante. Yo también fui joven e inocente. De hecho, maldita sea, aún lo soy.

3: Tal vez conozcáis a algún primate gafapasta que afirma haber leído “El club de la lucha” antes de que se estrenase su adaptación cinematográfica. Si el simio en cuestión es una especie autóctona lo más probable es que mienta, porque la novela de Palahniuk no se publicó en España hasta 1999, el mismo año en que la película de Fincher aterrizaba en las salas.

4: Igual aquí patino, porque no he leído ninguna novela de Ellis posterior a “American Psycho”, y de Vonnegut sólo conozco la excelente "Matadero 5". Pero ¡qué demonios! Sin riesgo no hay gloria.

5: A cuento de las obras para adultos, recomiendo la lectura de esta entrada en el blog vecino Safari Nocturno. De una forma totalmente egocéntrica, además, porque hay un par de comentarios míos en el libro de visitas.